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Opinión: Las vergüenzas de Ubisoft

Cuando los productos no alcanzan la calidad requerida y el marketing es exagerado pierden los jugadores.

  • Sergio Figueroa
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En la redacción de Revogamers hemos intentado mantener la imparcialidad y el derecho a la información por encima de nuestras preferencias. Así en las noticias, así también en los análisis. Siempre hemos intentando mantener un tono serio, respetuoso y alejado, cuestión doblemente difícil en una web monoplataforma. Y esta va a seguir siendo nuestra tónica. Sin embargo, hoy inauguramos una nueva sección, Opinión. De una forma serena y argumentativa, los redactores, a título personal, mostrarán su opinión sobre diversos aspectos de Wii y su entorno, o de los videojuegos en general. Posteriormente, el foro servirá para que vosotros dejéis vuestro punto de vista que, por supuesto, no tiene por qué ser compartido.

Tengo el privilegio de estrenar esta sección con un texto sobre la evolución de Ubisoft a los ojos de un jugador que se ha mostrado interesado en Wii desde que era Revolution. El resultado ha sido un artículo duro, crítico, pero que considero necesario y, con unos argumentos que, si bien son breves, pueden ser ampliados consultando los análisis de cada título en esta u otras webs.


Si hay una compañía que se ha mostrado desde el primer momento al lado de Nintendo, esa ha sido Ubisoft. La gran editora francesa, con estudios a lo largo de todo el mundo, encabezada por su presidente, Ives Guillemot, ha intentado ser la aliada perfecta de la Gran N en este lanzamiento de Wii. Su estrategia no responde a casualidades. En la era final de GameCube Nintendo no se encontraba precisamente en los laureles en cuanto al apoyo externo. El pequeño cubo moría casi en soledad, con los últimos coletazos de Capcom y Namco en forma de Viewtifull Joe y Baten Kaitos, como la niña incomprendida con la que nadie quiere jugar en el patio del colegio y que se pregunta qué tiene ella de diferente para que la traten así.

Mientras tanto, Nintendo Japón y Nintendo América remataban recelosos esa gran revolución que dinamizaría los videojuegos. En septiembre de 2005 algunos afortunados ya pudieron poner sus manos encima, mientras muchos otros torcían el gesto cuestionándose si Iwata-sama iba realmente en serio con aquél juguete. La maquinaria de Nintendo se puso en marcha: necesitaban recuperar las relaciones con las grandes compañías y que las grandes sagas volviesen a Nintendo. DS estaba triunfando y confiaban en Wii, ofreciendo facilidad de programación, bajos costes y un control innovador que atraería un nuevo mercado. Mientras que la sección americana, con el popular Reginald Fils-Aime al frente, acercaba posturas con las grandes del lugar como Electronic Arts y Rockstar/Take 2, la casa matriz se esmeraba en el mercado japonés.

Pero para entonces un equipo ya estaba comprometido con Nintendo, además, europeo. Desde el E3 2005 sabían Guillemot y los suyos de esta innovación. Y desde Julio del mismo año estaba un equipo encabezado por Campos Oriola trabajando con la consola. El proyecto Katana fue la confirmación: en abril de 2006, Ubisoft recibió el privilegio de mostrar el primer juego de Wii: una espada y una pistola que podrían manejarse con la misma mano. 7 meses de especulaciones se veían culminados con aquellas imágenes de un tipo luchando en una azotea con su propia espada; tu propia espada. Además, los sólidos modelados, unos entornos bastante conseguidos y unos efectos luminosos espectaculares completaban una escena que, si bien no estaba a la par de lo mostrado por aquellos vídeos trampa de Sony ni por las grandes obras que Xbox 360 comenzaba a mover, permitía cerrar aquellas bocas que acusaban a Wii de ser una Gamecube pasada de vueltas. Era el FPS con el que Nintendo resucitaría de entre los mal llamados hardcore gamers.

Todo el mundo del videojuego lo estaba esperando. Encumbrados por una prensa al acecho y unos seguidores impacientes por nuevos datos, el mecanismo propagandístico se puso en marcha. Todas las cabezas visibles de Ubisoft comenzaron a adular las posibilidades de Wii, desde Montreal hasta París, y el equipo de Red Steel lanzaba más imágenes. Splinter Cell se dejaba querer y Ancel confirmaba la presencia de Rayman. La compañía gala quería ser la estrella del E3, que se acercaba; ¡incluso compartiría cabeza de cartel en una conferencia conjunta entre Xavier Poix, Hideo Kojima y Cliff Belszinsky, poniendo Red Steel a la altura de Metal Gear Solid 4 y Gears of War! Su popularidad entre los seguidores de Nintendo, famosos por su fidelidad, crecía hasta llegar a la feria, grata noticia para el departamento de marketing de una third party que se adentre en las consolas de la de Kyoto.
La Electronic Entertainment Expo 2006 fue la culminación, el orgasmo final: Red Steel en versión jugable. Por si fuese poco, Nintendo cedió parte del protagonismo en su conferencia pre-feria a los franceses para que presentasen su juego. Y la primera sensación fue, sencillamente, agridulce. Agridulce porque las imágenes in-game no alcanzaban el nivel presentado en los vídeos, porque la prensa reportaba críticas de toda índole sobre la dificultad del control, en resumen, porque el juego empezaba a no cumplir con lo esperado. Comenzó ahí una batalla entre los defensores y los detractores de Red Steel. A medida que los meses pasaban la compañía pedía una y otra vez paciencia para mejorar, rematar, acabar el juego. Sin embargo, las muestras no progresaban gráficamente y el control parecía estancado. Una katana sin libertad de movimientos no satisfacía a muchos. Unos escenarios con texturas realmente pobres enojaban a casi todos.

Pero el compromiso de Ubisoft con Nintendo iba mucho más allá que aquél shooter. Aquí y allá sonaban más y más juegos que parecían desbordar las posibilidades. Parecía incluso que eran los franceses los encargados de lanzar un nuevo sistema. Durante el verano se anunció la presencia de importantes sagas como Far Cry, Splinter Cell o El Príncipe de Persia y otros títulos para ampliar el catálogo como GT Pro Series, Blazing Angels, Las Tortugas Ninja o 4x4 World Circuit. En total 8 eran los juegos que Wii recibiría de la mano de Ubisoft en su primer mes de vida, sin duda el mayor apoyo externo recibido jamás en un lanzamiento por ninguna consola.

Opinión: Las vergüenzas de Ubisoft

Y sin embargo, nada. Ubisoft ha conseguido convertirse en el mayor fiasco en un lanzamiento. El catálogo de Wii se ha llenado de juegos mediocres que ayudan a que su catálogoso sea, a la par que el más numeroso, el más pobre de una sobremesa de Nintendo. El despropósito alcanza todos los aparatados:

- Red Steel ha resultado un juego mediocre. Aunque muestra detalles de calidad, su acabado no está a la altura ni de las promesas realizadas, ni de la propaganda vendida, ni, sobre todo, del beneficio que la empresa ha obtenido por sus numerosas ventas. Quizá un proyecto demasiado grande que no supieron mimar.

- Han tirado por tierra la reputación de grandes sagas como Far Cry y Splinter Cell, con versiones peores que las de las generaciones pasadas, repletas de errores y carencias y para nada merecedoras de su precio.

- Lo peor de todo, han intentado hacer caja con juegos que ni siquiera deberían recibir ese apelativo. GT Pro Series es un título de calidad ínfima que pone la excusa de un trozo de plástico en forma de volante para costar lo mismo que cualquier obra maestra, 4x4 World Circuit es la sobra de Excite Truck de Nintendo y los juegos multiplataforma como Open Seasson apenas rellenan el catálogo destinado a los más pequeños de la casa.

- El único que ha dado la cara ha sido Michael Ancel y su Rayman Raving Rabbids. Salvando el cambio de género de la serie, el juego mantiene toda su expresividad y ha explotado a la perfección las capacidades de Wii. Es un trabajo equilibrado con un resultado notable.

¿Y ahora qué? Ubisoft se jactaba en su último balance administrativo del rotundo éxito navideño apoyado en sus ventas en Wii, y han logrado situarse como la primera third-party, especialmente gracias a Red Steel y Rayman Raving Rabbids. En vista a este triunfo, la compañía planea profundizar esta relación y para ello tiene en desarrollo numerosos juegos. En los próximos meses estarán disponibles los citados Príncipe de Persia y Las Tortugas Ninja, junto con novedades como Driver Paralell Lines o Hermanos de Sangre. El primero se mantiene en la línea de lo visto, un juego viejo importado de la anterior generación con un control adaptado, el segundo probablemente sea una adaptación del multiplataformas desde la generación anterior con pocas mejoras y que infrautilice el hardware de Wii. El de mafiosos ha sido el que mejor imagen ha mostrado pero, ¿cómo creer a Ubisoft después de las mentiras? ¿Será este el Red Steel de la segunda hornada, con bonitas imágenes y mucha publicidad para vender un producto inferior? ¿Qué podemos esperar de "el resto"? Muy probablemente otro montón de mediocridades para rellenar estanterías con etiquetas de 60 euros, con niveles técnicos de PlayStation2 y un Wiimote implementado por la fuerza. Juegos que personalmente denominaría "las vergüenzas de Ubisoft".

Sinceramente, como jugador no pienso comprar ninguno de estos juegos hasta que demuestren que han tomado la consola en serio. Alguien debió decirles que no es la cantidad de títulos, sino la calidad de algunos de ellos y alguna que otra obra maestra lo que hace fuerte y respetable a una consola. Sí, creo que lo saben, y ahí está Assassins Creed, Dark Messiah of Might and Magic o Enchanted Arms. Para estos sí hay tiempo y dinero. Te lo repito Ubisoft, no quiero tus juegos de bajo presupuesto con los que haces caja que luego inviertes en otras plataformas.

Hasta luego Ubisoft, si quieres volver a Wii, que sea por la puerta grande. Entonces sí, te estaremos esperando con la misma ilusión que cuando todo esto empezó.

Por Sergio Figueroa, Shezard

Esta opinión es personal de su redactor. Revogamers no se responsabiliza de su contenido ni tiene por qué compartirla.
Escrito por Sergio Figueroa

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