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Fire Emblem: El Emblema de Fuego

Todo lo que siempre quiso saber de Fire Emblem pero no se atrevió a preguntar.

  • Luis Gil
  • 8 min de lectura
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En el universo Nintendo no son pocos los nombres propios de peso: Mario, Link, Donkey Kong, Kirby, Fox… nombres que la mayoría de los jugadores ubican enseguida. Sin embargo, hay una saga que en los últimos años ha ganado cierto protagonismo con su entrega para Nintendo 3DS, que llegará a nuestro continente en un mes y se ha ganado el honor de haber sido uno de los juegos más esperados del catálogo la portátil. Efectivamente, hablamos de Fire Emblem.

Por carecer de un claro personaje dominante (puestos a asociar uno sería Marth, más conocido fuera de Japón por los Smash Bros que por los pocos Fire Emblem que ha protagonizado) y su tardía llegada a occidente, la mecánica y el legado de esta saga es aún un misterio para muchos. Eso no ha impedido que numerosos lectores de Revogamers hayan mostrado interés en Fire Emblem Awakening (a los foros y las encuestas nos remitimos), por lo que os vamos a contar qué nos ha traído el RPG táctico nintendero por excelencia desde su nacimiento, para que no esta vez no os pille por sorpresa.

Fire Emblem

Los orígenes

Hoy día podemos mirar a Intelligent Systems, los responsables de toda la saga, como uno de los equipos más polivalentes de toda la industria de los videojuegos. A ellos les debemos juegos tan dispares como Super Metroid o varios Wario Ware (en colaboración con  otros estudios internos de Nintendo) o, ya en solitario, sagas como Paper Mario, Advance Wars y la propia Fire Emblem. También han elaborado hardware y herramientas de desarrollo; pero esa ya es otra historia.

Precisamente estas dos últimas fueron pioneras de la estrategia en consolas de sobremesa. Si primero llegó Famicom Wars, orientada a un escenario bélico moderno, dos años después, en 1990, Fire Emblem se hizo un hueco en el catálogo tardío de NES expandiendo la fórmula para que adquiriera mayores similitudes con los juegos de rol (como la obtención de puntos de experiencia o el uso de armas) en un contexto fantástico medieval y una historia más elaborada, incidiendo más en las relaciones con los personajes.

Fire Emblem

Fire Emblem cuenta la historia de Marth, un príncipe que fue obligado a retirarse a la isla de Talis cuando todo el continente de Akanea fue conquistado por una alianza entre Gharnef, un sacerdote experto en magia negra, y Medeus, un manakete (raza de hombres que se pueden convertir en dragones) que ya había puesto al mundo en peligro en la antigüedad. En el transcurso de este viaje, Marth va reclutando todo tipo de aliados para su causa: jinetes, espadachines, arqueros, curanderos, ladrones… cualquiera de ellos puede ser usado en un nivel; pero una premisa define la mecánica del juego: cuando un personaje muere, lo hace para siempre.

Aunque distaba bastante de ser un juego tan complejo como lo es actualmente, el primer Fire Emblem definió elementos claves como las clases de personajes más habituales de la saga, las armas o los reclutamientos. El juego tuvo una acogida decente y fue ganando popularidad con el tiempo, lo que favoreció que se planeasen nuevos juegos.

Curiosamente, Fire Emblem tiene algo en común con The Legend of Zelda: su segunda entrega es el juego que más difiere en la mecánica con el resto. Fire Emblem Gaiden, también para Famicom, aportó cambios que no serían retomados hasta varias ediciones después (o directamente no se han vuelto a adoptar). Algunos de ellos fueron el hecho de tener dos Lores (nombre que suele recibir la unidad protagonista), como sucedió más de una década después en The Sacred Stones, poder repetir misiones o que las armas no se desgasten (algo muy a tener en cuenta en cualquier otro juego de la saga). No obstante, es considerado uno de los Fire Emblem más difíciles que hay.

Aunque por entonces tampoco vio la luz más allá de Japón, Super Famicom tuvo una generosa ración de Fire Emblem: Mistery of Emblem, Genealogy of the Holy War y Thracia 776. Al igual que sucediera con la Famicom, estos juegos nutrieron el catálogo sobre todo en la etapa final de la consola (Holy War salió en 1996, Thracia 776 ¡en 1999!); pero trajeron algunos cambios en la mecánica que han perdurado como algunos de los elementos más significativos de la saga.

Mistery of Emblem aportó sobre todo el avance técnico. Realmente se trataba de un remake del Fire Emblem original al que le seguía un nuevo conjunto de misiones, el libro 2, que era el verdadero juego nuevo. Por este motivo, Marth volvió a ser el protagonista e incluso se hizo un intento de sacar un anime contando la historia del juego. Lamentablemente, sólo se publicaron dos capítulos, que pueden ser vistos en Youtube. Quienes hayan jugado a Fire Emblem o alguno de sus remakes (como el Shadow Dragon para DS) podrán reconocer las misiones y personajes como Jeigan, Oguma, Navarre o el propio Marth.

El que realmente supuso una renovación fue Holy War, que introdujo el célebre triángulo de armas (espadas, hachas y lanzas mantienen una relación similar al piedra-papel-tijera) y que se ha mantenido desde entonces como una de las máximas del juego. También añadió un primitivo sistema de relaciones entre personajes que permitía que éstos se casaran y tuvieran hijos (que luego podrían luchar como parte de la `segunda generación´ del juego), mecánica que iría evolucionando en sucesivas entregas hasta el sistema de afinidades que se usa actualmente.

Thracia 776 fue más allá e incorporó variables como la niebla de guerra (uno de los mayores incordios que te puedes encontrar en una misión) o llevar unidades contigo. También hubo novedades interesantes como la captura de enemigos, para agenciarte sus armas, o la fatiga. Desgraciadamente, no hemos vuelto a ver estos elementos en la saga.

El salto a occidente

Tras el paso por Super Famicom, se diseñó en un principio el sexto Fire Emblem para Nintendo 64, llamado Maiden of the Dark, sin embargo, finalmente se publicó con notables cambios como un juego para GameBoy Advance. Hablamos de Fire Emblem: Sword of Seals, el protagonizado por Roy, conocido por muchos por ser un personaje jugable en Super Smash Bros Melee.

Los diseños usados en este Fire Emblem sentaron las bases del resto de entregas para la portátil. Los sprites lucen especialmente bien en las escenas de combate, con unas animaciones muy vivas. No es extraño que muchos fans prefieran el estilo adoptado en GBA al usado en plataformas más potentes como DS, donde a nivel artístico el juego parece que retrocede.

Pero fue a la séptima cuando no sólo los japoneses pudieron disfrutar de esta saga. Fire Emblem Blazing Sword, más conocido como Fire Emblem a secas por estas tierras, fue el primero en llegar a Amérida y Europa, con traducción al castellano incluida. Cronológicamente es la precuela de Sword of Seals, ya que su principal protagonista, Eliwood, es el padre de Roy. En cuanto a la mecánica, poco cambió con respecto al anterior. Avanzó un poco más en el sistema de afinidades y apoyos y algunos cambios tanto técnicos como tácticos, como la inclusión de nuevas clases. Además, incorporó otros dos paquetes de niveles: la historia de Lyn, que sirve de introducción y es muy útil para el jugador novel, y la historia de Héctor, que narra los mismos hechos que la historia de Eliwood; pero con niveles más complicados.

Fue The Sacred Stones el que rompió de nuevo con algunos de los esquemas habituales, retomando elementos que sólo se habían visto en Gaiden, como los dos Lores, poder elegir entre dos promociones o la existencia de un mapa por el que desplazarte para derrotar enemigos aleatorios o entrar en mazmorras entre los niveles convencionales, ideal para farmear. Éste fue el último Fire Emblem hecho enteramente en 2D, pues poco después (en Europa, de hecho, compartió fecha de lanzamiento con TSS) saldría Path of Radiance para GameCube, el primero con gráficos poligonales y protagonizado por Ike, personaje jugable en Super Smash Bros Brawl.

Fire Emblem

Una vez más, el cambio de plataforma trajo consigo varios cambios en la jugabilidad. Desaparecieron bastantes clases para introducir otras tantas, la mayoría basadas en una nueva raza: los laguz, humanoides con la capacidad de convertirse en animales. Esto recuerda a los manaketes, los hombres dragón presentes en toda la saga; pero no es más que una tribu más de laguz, pues otras pueden convertirse en aves o felinos. También se recuperó el sistema de habilidades usado en algunos de los juegos para SNES.

Curiosamente, la mayoría de los Fire Emblem son cronológicamente independientes del resto de entregas salvo una, que es su secuela o precuela. Path of Radiance recibió una continuación para Wii: Fire Emblem: Radiant Dawn. Como curiosidad, mencionar que permitía transferir datos de Path of Radiance a partir de una tarjeta de memoria de GameCube para recibir bonificaciones en los personajes según cómo fueran entrenados, ya que éstos vuelven a ser jugables en Wii.

La verdad, después de lo visto en GameBoy Advance, el paso por Nintendo DS fue decepcionante. Únicamente se hicieron dos juegos, siendo además remakes: Shadow Dragon, que es un remake del primero, y New Mistery, remake del libro 2 del tercer Fire Emblem. Aunque con añadidos interesantes como el modo online o la posibilidad de cambiar la clase del personaje antes del combate, fue un paso atrás ya que la calidad artística no se puede comparar a la de ediciones anteriores (sobre todo el trío de GBA), se perdieron posibilidades estratégicas como el rescate de aliados y la mayoría de personajes tenían una aportación muy escasa a la historia. No obstante, venían bien para conocer la historia de Marth… pero inexplicablemente New Mistery no vio la luz en occidente.

Fire Emblem: El Emblema de Fuego

El emblema de fuego

¿Pero qué es eso del emblema de fuego que da nombre a la saga? Normalmente no es más que el macguffin de la historia. A veces ni eso, ya que la naturaleza de este objeto varía de un juego a otro, por lo que no debería extrañarte que en uno de repente aparezca esta reliquia sin que tenga nada que ver con su papel en otras entregas. Realmente cuando entras en esta saga, te importará poco qué sea el fire emblem esta vez, sino que te sumergirás en sus combates, en la progresión de tus tropas… ése es el verdadero corazón de la saga.

Ya sólo queda esperar a que llegue Awakening a Europa. Las expectativas están por las nubes, algo que es normal pues, después de todo, llevamos cinco años sin un Fire Emblem nuevo de verdad.

¿Qué te parece la saga de Fire Emblem? ¿Cómo engancharías a un nuevo jugador?

Escrito por Luis Gil

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