Revogamers

Retroanálisis- Story of Thor

Cuando los Action RPG reinaban...

Story of Thor es uno de esos juegos que los aficionados a os juegos atesoran en la memoria y del que las desarrolladoras se olvidaron con el paso de los años. Salió para MegaDrive en una época en la que el género del rol se caracterizaba por dos cosas. La primera era el escasísimo número de juegos de este tipo que llegaban a occidente (y mucho menos traducidos, como es el caso). La segunda era la tremenda hegemonía que SNES ejercía en los años 90.

Sin embargo, la consola de 16 bits de SEGA tuvo en su haber varios títulos muy destacables que, además, se encontraron entre los mejores de su época, todos publicados, además, por la propia compañía del erizo. Ya hemos hablado de Shining Force II, pero aún quedan en el acerbo popular Landstalker (el precursor de Alundra), Phantasy Star, Soleil, Light of Crusader y, por supuesto, Story of Thor, probablemente el más espectacular de todos ellos.

Podría atribuirse la existencia de este juego a la película de Aladdin, de los estudios Disney. La ambientación de ciertos escenarios es parecida, y el espíritu de fuego, Ifrit, es extraordinariamente similar al Genio, pero hasta aquí se acaban las comparaciones. Story of Thor fue un action RPG soberbio que por primera vez en el género introdujo combos de golpes y armas secundarias que se podían gastar, en muchos casos más potentes que las armas principales.

Encarnando al príncipe Ali tendríamos que salvar nuestro reino de las amenazas que quieren acabar con él y con nuestra vida, armados con un cuchillo y, sobre todo, con el guantelete dorado. Un artefacto que nos permitirá invocar a seres elementales para que nos ayuden en el combate, nos curen o nos permitan alcanzar lugares inaccesibles.

story of Thor

Su mundo abierto garantizaba la exploración más pura, lleno de secretos y de zonas que había que recordar más adelante para volver. Puede que viéramos un lugar que no se puede alcanzar hasta muchas horas más adelante, cuando ya contamos entre nuestras invocaciones a Umbro, el elemental de oscuridad, que se convierte en sombra y puede llevarnos a esos sitios. Por supuesto, en medio de los parajes naturales como el desierto, el volcán o los pantanos hay lugares secretos, con extraños retos, combates tipo survival que nos dan recompensas especiales y decenas de enemigos que nos atacarán a la mínima.

Y es que en Story of Thor era importante ser un jugador equilibrado. Tan pronto había que enfrentarse a un enemigo usando una técnica determinada como resolver un puzle que implicaba controlar a la perfección a Ifrit, el espíritu de fuego. Y es que la esencia de los Zelda se funde con este título, mucho más orientado a la acción, y ofrecía mazmorras llenas de retos intelectuales, con interruptores, cambios de nivel y usar determinados objetos y poderes en determinadas zonas.

El limitado inventario que se tenía (nada de bolsas infinitas) guardaba la armas y los objetos de recuperación juntos. Había que llevar un equilibrio entre objetos curativos, regeneradores de magia y las importantísimas armas secundarias, todas con un número limitado de usos. Las ballestas, las ballestas de fuego, las espadas y la ansiada espada Omega eran no sólo útiles para acabar con los enemigos más rápidamente, sino que muchas veces eran imprescindibles.

Story of Thor

Story of Thor, además, entraba por los ojos. Unos gráficos de dibujos animados, una grandísima ambientación y, sobre todo, unos escenarios muy evocadores y unos enemigos carismáticos, aunque ciertamente predecibles dentro del género, hacían de éste una experiencia más que satisfactoria para todo tipo de jugadores, más aún si te iba la acción y la exploración.

De la misma forma que podría decirse que Darksiders ha sido, mutatis mutandi, el Zelda de esta generación para las consolas en HD, podría afirmarse que MegaDrive tuvo con Story of Thor su propio A Link to the Past, pero al estilo de SEGA, con una jugabilidad más directa, una historia algo más elaborada y una estética algo más seria, pero igualmente jugable y divertido.

Story of Thor

La lástima fue que después de Story of Thor, SEGA olvidara la saga salvo por una muy olvidable secuela para Sega Saturn, que pasó sin pena ni gloria, y Ali y su guantelete invocador pasaron al cajón de los recuerdos. Sin embargo, para todos los aficionados de aquella época, este clásico de MegaDrive supuso una grandísima experiencia que hoy se puede repetir en la Consola Virtual de Wii y de Wii U. Un imprescindible, entonces y ahora.

¿Qué opinas de Story of Thor?

Escrito por José Manuel Bringas

Lo más leído en Análisis

Ver todos →