The Wonderful 101 - Impresiones finales
Por fin conocemos el pegamento entre niveles y poderes que debe dar compostura a un título que es mucho más que machacar botones avanzando.
- Sergio Figueroa
- 6 min de lectura
- 740 visitas ( actuales)
Los lectores de Revogamers sabéis que The Wonderful 101 es un asiduo de nuestra sección de novedades. Hemos probado cada demo y le hemos dedicado ya 3 artículos de impresiones, pero todavía tenemos algo más que contar porque hemos jugado a la versión final, ya en castellano, y nos ha vuelto a sorprender con todo eso que no se puede ver en las ferias.
Al jugar partidas limitadas y encorsetas, The Wonderful 101 dejaba muy buenas sensaciones como beat´em up alocado. Pero al empezar una partida desde el principio se le coge el gusto a Platinum Games que aun estaba escondido y que da aun más sensación de estar a las órdenes jueguiles del creador de Viewtiful Joe.
The Wonderful 101 es un juego con mucho humor en el que las fases de combate están hilvanadas por cinemáticas y vídeos creados con el motor de juego, especialmente al principio, a través de un tutorial camuflado en la intro. Todo parece sacado de los cómics y series de televisión de los años 70, con superhéroes ridículos y envalentonados armados con ataques de nombres larguísimos y exagerados. Ahí está el narrador, de voz incansable, dispuesto a soltar parrafadas vacías de contenido y aburridas a más no poder (se pueden saltar).
Todo el diseño y los gráficos son parte de este circo. Partiendo de un Wonder-Red completamente inspirado en Super Man, sus 100 compañeros son una sucesión de gente ridícula con mucha personalidad. He rescatado a un guitarrista esmirriado cuya arma es, claro, su guitarra o a un gordo bebedor de cerveza. En cualquier momento se puede decidir que cualquiera de ellos se convierta en líder y tomen las riendas del combate, y es importante usarles a todos porque cuanto más combaten más evolucionan.
Pero volviendo al humor y al absurdo, hagamos un repaso de Wonder-Blue, el que parece ser el segundo más importante del plantel. Es un galán presumido, con una rosa siempre lista para encandilar a la cámara, pero es muy torpe y más de una vez se le cae la espada por coger la flor. Le gusta tanto la cámara que siempre está posando, y en algún caso la imagen congelada le hace pasar un mal rato. El tipo os va a hacer soltar carcajadas ¡Mirad sus zapatos, son de charol!
Variedad de situaciones para un juego que no tiene pinta de ser corto
Como siempre, Hideki Kamiya y sus respuestas en Twitter son más problema que solución a las dudas sobre algún juego y en The Wonderful 101 provocó un conflicto sobre su duración. Pues si los primeros niveles son síntoma de algo parece que aquí hay pelea para rato porque en una hora todavía no has salido de la misión 001, dividida en varios capítulos.
Lo que mejor sensación deja es que en esto rato ya aparecen multitud de mecánicas distintas, y eso que hasta ahí apenas se utilizan dos poderes a su nivel mínimo: la mano y la espada. Al principio hay que cogerle el truco al combate porque tiene más chicha de lo que pensaba a la hora de plantear la estrategia. En primer lugar, porque hay una función melee para mandar a tus héroes (o a los disponibles) a pelear uno a uno con los esbirros rivales mientras tú te das de leches con el jefecillo de turno, o también les puedes mandar a romper el escenario, coger coches, etc. Y en segundo lugar, porque también se pueden hacer dos grupos y transformar cada grupo en un súper ataque, y no solo uno como parecía en un principio. De esta forma, por ejemplo, te puedes enfrentar a un grupo con una espada y un puño al mismo tiempo.
Una vez que manejas el combate tienes que aplicarlo con cabeza porque aquí machacar botones no va a funcionar. Un caso concreto, uno de los primeros enemigos duros es un tanque con tres ataques (cañón, embestida y salto sobre el grupo de héroes) y un escudo que hace que apenas le quite vida tu poder, por lo que para vencerle hace falta combatir a la contra y usar el escudo cuando ataque para que quede indefenso. The Wonderful 101 te obliga a ponerte a pensar todo el tiempo en la táctica más apropiada y te cambia el concepto cada dos por tres. El jefe final de nivel, un escorpión gigante con un diseño que parece sacado de The Conduit que se mueve lateralmente impidiendo que puedas flanquearle mientras una pareja de enamorados te suplica por su vida.
El juego es lineal pero avanzar tampoco es dar hacia delante al joystick. Todo está salpicado por pequeños puzles que obligan a estar cambiando continuamente de poder para avanzar, ya sea colocar unas cajas tirando con la mano gigante, conseguir una combinación secreta o taparse de una lluvia de escombros con un casco de rugby en una situación hilarante.

Pero los poderes no son gratis, ni siquiera el escudo o el muelle para esquivar. Hay que comprarlos todos en la tienda pagando o bien con dinero o bien con los tres objetos “que parecen fruta pero no lo son”. Incluso hay una sencilla cocina en la que combinar las piezas para crearse rellena-vidas y otros ítems. Por cierto, cada sumisión de The Wonderful 101 tiene puntuación y medallas y dan para pensar que el juego va a ser bastante rejugable junto a la evolución de los héroes.
Dando lecciones con el Off-TV multifunción
Uno de esos detalles que demuestran que The Wonderful 101 es un juego puro de Wii U es el aprovechamiento que hace del mando. Por un lado está la forma de controlar las armas (dibujos a dedo) y de jugar con la escena (al entrar a un edificio la imagen solo se ve en la pantalla del gamepad) que ya hemos explicado previamente.
Pero hay más cosas que hemos descubierto ahora con la versión final. Lo más importante es la lección que da de la aplicación del Off-TV, tanto en aprovechamiento como en comodidad. Platinum ha reservado el botón (–) del mando para activarlo y desactivarlo en todo momento, sin los engorros de entrar en menús, seleccionar al principio, poner el juego en pausa y otras trabajas que ya hemos sufrido. Pero va más allá porque al ser un juego táctil ofrece varios tipos de Off-TV: el obvio, que es bajar la imagen de la tele al mando, y uno combinado que une la imagen principal con la imagen propia de la táctil, el mapita verde, colocándolo a un lado. En ambos casos las funciones táctiles quedan desactivadas y los dibujos se deben hacer solo con el joystick derecho.

La otra forma de aprovechar el mando, como ya es costumbre, es tener el menú en el mando para gestionarlo todo por carpetas y pestañas con el dedo o con botones. Como The Wonderful 101 es más profundo de lo que parecía en los primeros vídeos y demos, parece que va a ser bastante cómodo tener esta posibilidad. También tiene relación con Miiverse pero de eso aun no han contado nada (quizá en la Nintendo Direct de este viernes 9 de agosto quede resuelto).
Solo dos semanas más, el 23 de agosto se pone a la venta, y será el momento de comprobar si es ese juego que tanto necesita el catálogo de Wii U, tan trabajado y distinto como parece.