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Contra, de la censura alemana al resurgir en DS

Porque a veces un videojuego es tan sencillo como disparar a todo lo que se mueve.

  • Ignacio Reinosa
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Aquellos jugadores que miran con nostalgia al pasado es probable que recuerden con gran cariño la saga Contra, aunque los usuarios europeos la recordarán con otro nombre debido a unas razones que se detallan más adelante. Contra proviene de una época donde los videojuegos se regían por una simplicidad de la que esta saga hace gala.

Contra, de la censura alemana al resurgir en DS

Quizá la más divertida anécdota sobre Contra gira en torno a sus ligeros cambios en Europa, entre los cuales iba incluido el nombre. En la saga los protagonistas son dos soldados al más puro estilo película de los 80 que se abren paso a disparos a través de una miríada de enemigos del ejército enemigo (hasta llegar a los aliens, que en todo están). El año del primer lanzamiento de Contra, que llegaría a la consola NES, era 1988 y por aquél entonces las leyes alemanas en torno a la venta de videojuegos violentos a menores eran muy restrictivas, hasta el punto de que Contra no podría ver la luz en dicho país, quedando cojo el lanzamiento europeo.

Se tomó entonces la decisión de dar un “lavado de cara” al juego para suavizar las connotaciones de conflicto y violencia (que no eran nada del otro mundo: tipo sin camiseta con una escopeta dispara a otros tipos y caen). El juego se remodelaría de tal forma que no alcanzara territorio europeo hasta 1990. El resultado fue el nacimiento de Probotector, un título que en esencia y recorrido era prácticamente el mismo (a excepción de algunos jefes de nivel que no daban acceso a ciertas secciones), pero en el que tanto el protagonista como los enemigos eran robots. Gracias a estos cambios el juego pudo ver la luz sin problemas en el continente europeo, y los juegos de Contra continuaron cambiándose para el viejo continente por Probotector hasta el año 1996.

Pero, ¿qué tiene Contra/Probotector (aparte de una curiosa anécdota) capaz de definirla como una de esas sagas de la nostalgia? La respuesta es sencilla: jugabilidad al máximo. Y es que desde sus inicios la franquicia ha demostrado ser un no parar jugable. Desde el momento que se pulsa start la refriega es intensa y da poco lugar a relajarse. Se trata de una de las experiencias clásicas más completas en cuanto a control, que permitía disparar en ocho ángulos diferentes y ser muy preciso al aterrizar de cada salto. Y es quizá este control tan bien hecho lo que ha hecho que muchos recuerden Contra con tanto cariño, ya que ante un reto tan bien planteado están sólo el juego y el jugador. Si no hay controles toscos o programaciones de enemigos injustas de por medio el desafío impulsa al usuario a seguir perseverando hasta alcanzar la victoria en un título que no se podía pasar si no era de un tirón, ya que la opción de guardado no existía.

La presentación principal de Contra era la de un juego de acción en dos dimensiones de desplazamiento lateral, moverse hacia la derecha abatiendo enemigos y saltando obstáculos y trampas hasta llegar a un jefe, pero también contaba con algunas innovaciones en este campo como algunas fases en las cuales existía la “visión túnel”, una cámara colocada tras el soldado, que avanzaba hacia el fondo del televisor, presentando a los enemigos en una perspectiva que daba una sensación de profundidad que en pocos juegos de su tiempo se podía haber visto. El cóctel lo complementan las numerosas armas en forma de letras que se encuentran esparcidas por los restos de la refriega, que marcan el estilo de cada jugador (aunque la mejor y más descompensada siga siendo la S, que dispara por todas partes).

Aunque la guinda se coloca en el pastel cuando en pleno 1990, aún lejos de la era internet y del multijugador online, se enchufa un segundo mando y se descubre que se puede disfrutar de la experiencia con un amigo sin tener que hacer el clásico “fase o vida”. Dos jugadores implican el doble de diversión y de dificultad, y Contra fue capaz de ofrecer una de las experiencias más sólidas y divertidas de su tiempo.

Contra contó a lo largo de los años con varias secuelas y nuevas entregas. Super Contra (que a pesar de su nombre aún salió en NES) llegó en 1992 a Europa (bajo el sobrenombre Probotector) con algunos cambios en cuanto a armas y pantallas. Las fases de “visión túnel” se cambiaron por otras en las que el punto de vista se ofrecía de manera cenital. Operation C fue el primer juego de la saga en diseñarse en exclusiva para una consola portátil, y esta consola fue Game Boy, y llegó en 2001.

Contra III: The Alien Wars marcó la llegada de la saga a Super Nintendo en 1992, con un título que dejaba el listón muy alto en cuanto a jugabilidad y dificultad. Acabar este juego junto a un amigo era una auténtica prueba de resistencia y de reflejos, pero qué divertida prueba. El mismo año se había planeado el lanzamiento de una nueva entrega de la saga para NES, pero nunca llegó a ver la luz en ningún territorio por motivos desconocidos.

A partir de Contra III el camino de la saga se aleja de las consolas de Nintendo, aunque queda el consuelo de que los juegos más memorables de la franquicia sean los primeros. En la historia de la saga cabe destacar el año 1996 donde finalmente pudo quitarse los disfraces y aparecer en europa con su nombre y protagonistas originales, desapareciendo así Probotector, o el año 2002, donde a pesar de continuar con su característica jugabilidad en 2D los modelados de personajes pasaron a ser en tres dimensiones. En 1998 se comenzó a trabajar en un Contra para Nintendo 64, pero el equipo de Konami encargado se cerró y desbandó, quedando el título en suspensión para siempre.

Nintendo no se “reconciliaría” con la saga Contra hasta 2007 y la llegada de Contra 4 a Nintendo DS, un título que introdujo algunas novedades como ganchos con los que los protagonistas escalaban. El título buscaba resultar similar a Contra III y se basaba en la mayoría de sus mecánicas de juego. El principal problema de Contra 4 fue que jamás llegó al continente europeo.

Contra, de la censura alemana al resurgir en DS

Y llegamos así a la última iteración de la saga Contra en consolas de Nintendo con Contra: Rebirth(análisis) para WiiWare. Formando parte del “renacimiento” de las sagas de sus consolas más clásicas, el sistema de descarga de Wii dio luz a esta nueva invasión alien que incluía personajes desbloqueables y modos de dificultad extra (como si no fuera suficientemente difícil en modo estándar).

A día de hoy no hay invasiones alienígenas que requieran de la intervención de los protagonistas deContra en el horizonte. Se desconoce si desde Konami se planea el lanzamiento futuro de más entregas de la saga, o si piensan dejarla reposar en la memoria de los jugones que disfrutaron tanto la versión original como las Probotector. El puesto de descanso nostálgico lo tiene merecido, pero para los aficionados soñar es gratis, y una perspectiva tan arcade como es Contra daría un toque fresco a una industria que se acerca cada vez más a lo cinematográfico en sus grandes producciones. Mientras tanto, podremos esperar mientras completamos los Contra clásicos solos o con amigos, aunque más de uno tenga que usar el código Konami (arriba, arriba, abajo, abajo, izquierda, derecha, izquierda, derecha, B, A) para conseguir esas 30 vidas que tanta falta hacen a veces.

Escrito por Ignacio Reinosa

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