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The Conduit

La ciencia ficción de High Voltage se hace realidad. ¿Es el principio del fin de la escasez de FPSs en Wii?

The Conduit - AnŠlisis


Dos años y medio de Wii y el "perfecto para FPS" de Iwata cuando mostró al mundo el "Revomando" se sigue interpretando a medias. Que en ese tiempo los mejores exponentes de los tiros en primera persona con el Wiimote sean un par de adaptaciones bélicas limitadas y una joya de las aventuras que sólo entra a veces en el grupo, puede sugerir que el de Nintendo estaba equivocado. Pero cuando ajustas el control de The Conduit confirmas que los equivocados son los que no se atreven a suplir un género de éxito fácil de productos competentes.

No es que el esfuerzo de High Voltage pueda competir con Samus en belleza, inmersión o inteligencia, pero donde los de Retro quisieron ser accesibles y sencillos (con tres modos fijos de mirilla), HVS es, simplemente, completo.

 

The Conduit Wii Análisis

 

La mirilla que todo lo ve

Cuando se pueden configurar hasta las cosas inservibles (¿quién calibra el puntero cual House of the Dead?) se nota la atención al detalle. Te invitamos a que pruebes la combinación que nos resultó más rápida y precisa en un televisor de 32": Velocidad en carrera 85-100, velocidad de giro 38, sensibilidad cursor 50, ángulo muerto 140x120. Con ese ajuste, que nos llevó cinco minutos, cualquier agobio a la hora de "tirar" de la vista quedó para el olvido, para Red Steel y sus amigos.

Como cada opción es variable y dependiente de los gustos del jugador, estos valores dejan una personalización superior a la de Metroid, pero además más fina que la de CoD o Medal. El que no quiera girar la cabeza a toda velocidad, apuntar con total precisión a un punto de la pantalla o asignar los botones ideales a las acciones es porque no quiere.

Con The Conduit volvemos a disfrutar de ese toque de realismo adicional que aporta el Wiimote cuando no puedes dejarlo quieto (cual ratón en la mesa) para atinar a una cabeza en la lejanía, ese tembleque debido al pulso que te obliga a veces a apoyarte en  la mano del Nunchuk buscando más  precisión. Suma los disparos en carrera, el estupendo lanzamiento de granadas (configúralo también, si no quieres morir por rascarte la nariz), o los funcionales y siempre desahogantes golpes cuerpo a cuerpo y obtendrás un sistema físico pero preciso, realista pero manejable. Con pocas filigranas (no tuerce el arma con tu mano) y algún detalle curioso (pero sí lo hace con algunos cursores). Una forma de jugar a los FPS exclusiva a la que poco podemos achacarle y con la que hay mucho por extraer.

Si este sistema se apoya en una interfaz a la altura, con indicadores posicionables y de transparencia personalizable, las quejas pueden ser menos. 

 

La peli que todos han visto

Con la alegría del método de control puedes enfrentarte con cierta filosofía a un desarrollo de juego de constante agridulce, en el que más de una vez te sentirás como si pilotaras un GTI en una recta de autopista.

La campaña, dedicada al jugador solitario, se presenta en nueve misiones/capítulos. La historia de aliens y conspiraciones aguanta el tipo más de lo esperado en un inicio, pese a su base explotada o sus personajes nulos, incluído el agente Ford, al que encarna el jugador. Una de las primeras acciones deberá ser activar los subtítulos en castellano, porque las voces durante el juego explican detalles argumentales o de la misión.