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Mario Kart 8

Una sensación de velocidad espectacular y una conducción diferente. Todo ha cambiado.

  • Sergio Figueroa
  • 9 min de lectura
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Mario Kart en HD, ¡por fin! Eso sería el centro de este análisis si fuera lo más importante de este juego pero lo que esconde Mario Kart 8 bien merece una reseña concienzuda, hasta la raíz, hasta el metajuego.

Lo que Nintendo nos ha querido vender es que la gran novedad son los gráficos en alta definición y la espectacularidad de conducir por las paredes y por el techo, además de las posibilidades sociales que le dan Mario Kart TV y Miiverse. Bien, empecemos por ahí, no tengo prisa.

El trabajo técnico de Mario Kart 8 es muy bueno. Si a Nintendo se le atragantaba el salto a las HD con este juego queda ya demostrado que el problema pasó, que todo está solucionado. Wii U carga cada escenario en apenas un par de segundos, completos, de tal modo que si la cámara lo permite se puede ver el otro extremo del circuito con efecto de difuminado. No hay esperas ni pérdidas de tiempo. Sobre cada uno de los trazados están los 12 corredores, diseñados y animados con el mismo mimo que en un juego en el que fueran protagonistas, y sus coches, con algunas partes móviles, esperando a responder a los baches o a las fases antigravitacionales. Pero no están solos, los niveles están más vivos que nunca, con elementos dinámicos que ayuda a crear una ambientación que manda al olvido a los viejos trazados en los que había poco o nada más allá de las vallas.

Análisis Mario Kart 8 Wii ULos Koopalinks son los nuevos invitados al planel de personajes

Y todo esto se mueve a unos 60 fotogramas por segundo de forma estable con uno o dos jugadores. La cosa cambia cuando hay tres o cuatro porque la fluidez cae hasta los 30 y además se sacrifica algún filtro, pero se queda fijo a ese nivel, sin caídas. Hasta cuando baja de calidad lo hace con criterio, se nota que los desarrolladores han preferido llegar a un nivel y dejarlo fetén antes que intentar ir hasta donde no llegaban.

Mario Kart 8 no es un portento técnico, por ejemplo solo se han aplicado las técnicas de iluminación y sombras justas. Pero da igual porque el ojo queda cautivado por el excelente trabajo artístico con el que se ha pintado cada uno de los circuitos. Sabedores de la llegada de los mirones, los diseñadores al mando de Hideki Konno han creado escenarios bellísimos de temática muy variada, en algunos momentos de fantasía como esa Senda Arcoiris con naves espaciales calamar y en otros más realistas como las Ruinas Roca Picuda, casi construido por los Mayas. Tan detallados que tiembla al pasar sobre las vías del tranvía o al bajar del bordillo de una acera. Merece la pena pararse a ver los planos fijos de cada uno o buscar ángulos de cámara en Mario Kart TV que te ayuden a disfrutarlo, aunque es casi imposible cuando tienes un mando en la mano.

Por si fuera poco, el juego suena de maravilla gracias a una selección de temas muy rica y orquestada por primera vez. Solo las voces y los insultos van a ser capaces de tapar la mejor banda sonora que jamás haya tenido un Mario Kart.

Un diseño no tan retorcido

Una vez que ha entrado por el ojo y por el oído, tiene que convencer al volante. Por su descripción parece que vaya a ser una mezcla entre Mario Kart Wii, con sus doce corredores, sus pistas anchas y sus motos, y Mario Kart 7 de Nintendo 3DS, por el pequeño taller de piezas intercambiables.

A todo esto hay que sumar su marca de identidad, los vehículos voladores, la ingravidez. En algunas zonas las ruedas se ponen de lado y el coche se pone a flotar sobre la pista. En estos casos se conduce igual, la única diferencia es que los toques con rivales dan miniturbos, y aunque suene a tontería no tiene pinta de que vaya a ser pecata minuta. De hecho, está presente en casi todos los recorridos y ha sido determinante para el diseño de las pantallas. Gracias a este invento se ha roto con la horizontal y se ha dado rienda suelta a cierto surrealismo.

Análisis Mario Kart 8 Wii U

En casi cada pantalla hay subidas y bajadas, o directamente un looping como centro del nivel. Se conduce por la pared o por el techo cabeza con cabeza con otros pilotos que han decidido tomar un camino alternativo y que no tiene por qué ir en la misma dirección. En estas situaciones, la cámara suele acompañar al jugador en su plano por lo que es más un efecto visual que un cambio en la forma de conducir, aunque hay varios momentos sorprendentes en los que llegas a perder la orientación. Es divertido. La ingravidez ha quedado bien por estética y parcialmente por jugabilidad.

Digo esto porque tiene un lado negativo, y es que algunas de estas zonas de ingravidez son extremadamente simples, meras rectas o curvas largas y suaves en las que hay poco que hacer como piloto y que rompen la tensión constante que tiene que tener un buen trazado en Mario Kart. Es el mayor pero de los nuevos recorridos, que de media tienen un nivel bastante alto gracias a un planteamiento en el que ha primado la variedad de situaciones en contra de un estilo plano y monótono.

Entre los circuitos de Mario Kart 8 hay algunos pensados para la habilidad en la conducción, con curvas enlazadas de distinto ángulos, pequeños atajos difíciles de tomar o espacio justo para sacar los mejores turbos, y otras para la pericia en el uso de los objetos y el aprovechamiento de los vehículos. Atención porque la configuración del kart, moto o quad es bastante más importante de lo que parece; las estadísticas pueden decir que dos ruedas o alas dan el mismo rendimiento medido en barra pero después hay que ponerlas sobre el terreno para saber si se ha acertado con la elección. Volviendo a los circuitos, entre lo 16 nuevos hay algunos muy buenos, como el Mario & Sonic en los JJ.OO., perdón, la nueva cumbre. Sin embargo, me gusta más el trabajo que han hecho con los 16 clásicos, al contrario que en la versión de Nintendo 3DS. Con la gran mayoría han dado en el clavo entre dejar lo justo para no traicionar a los recuerdos y lo novedosos para que sepa a fresco y aproveche los cambios de jugabilidad. Ojo con la nueva Senda Arcoiris de Nintendo 64, soberbia.

Análisis Mario Kart 8 Wii U

Nuevas estrategias, gran cambio en el metajuego

Estos 32 circuitos son todo lo que vas a poder aprovechar a un jugador, compitiendo contra la máquina, contra fantasmas o en el modo online contra otra gente. Cada copa va subiendo un poco el nivel con una curva de dificultad muy suave, especialmente por la exigencia relativa de los recorridos. No tanto por los rivales porque la Inteligencia Artificial de la máquina es dura, más parecida a la de los viejos Super Mario Kart y Mario Kart 64 que a los últimos. Los otros pilotos corren rápido, buscan trazadas y atacan con malicia. Pero sobre todo están siempre detrás preparados para coger el rebufo de quien esté ahí y salir disparados hacia la meta, son una pesadilla muy de agradecer. Mario Kart 8 ha roto con la dinámica de que cada nueva entrega fuera más fácil.

Pero si de algo presumimos en Revogamers es de tener una comunidad que le da al Mario Kart que da gusto, que se pasa las horas compitiendo en el online, en torneos o por placer, con un nivel muy alto. Vaya, de saber cómo se juega a nivel experto, y precisamente es aquí donde más se luce Mario Kart 8, donde están los auténticos cambios que van a hacer que uno se enganche hasta el fin de los días.

Análisis Mario Kart 8 Wii U
Hay muchos objetos nuevos, como el boomerang

La conducción a alta velocidad es muy exigente, la perfección va a costar. Quien quiera tener un vehículo veloz que se prepare a dejarse los pulgares o las muñecas en la carretera y a hilar muy fino con los ángulos porque este Mario Kart no perdona un fallo. Las paredes atrapan, frenan en seco. Es tan duro que a Lakitu le ha dado penilla y ahora se da prisa en sacarte de un agujero. Los circuitos son anchos, es cierto, pero no todas las curvas están hechas para cualquier combinación de chasis y ruedas y hay que saber sacar partido a cualquier pequeño impulso, sobre todo a los rebufos.

Los viejos conductores de karts tienen que prepararse nuevas estrategias porque todo lo aprendido ya no vale. Antes el riesgo de ir primero era el diluvio de caparazones azules pero eso ha quedado en segundo plano porque ahora una roja te puede machacar mucho más fácilmente. La culpa es del cambio en la forma de afrontar la distribución de objetos. Primero, porque solo puedes tener uno a la vez, no uno en la cola y otro en la caja; segundo, porque han introducido el objeto moneda, inservible. Sin olvidar que tus perseguidores pueden aliarse en las zonas de ingravidez para recortar distancia. Y por último, este es el Mario Kart ciego: no tienes mapa ni tampoco sabes qué objeto lleva cada rival. Bueno, puedes verlo en la pantalla del Wii U Gamepad pero es contraproducente.

Extra, extra, un Mario Kart socialmente conectado

Para mi lo más importante de un Mario Kart es competir así que agradezco enormemente todas las facilidades de este octavo juego. Se pueden crear comunidades en internet, públicas o privadas, en las que quedar con gente para jugar bajo unas características determinadas o te puedes meter a lo bruto en el juego en red. Ni faltan opciones ni sobran. [Actualizaremos este análisis con un comentario sobre la calidad de la conexión]

Al online se puede jugar hasta con dos personas por partida, como en Wii. Pero ahora la pantalla se divide en vertical y no en horizontal, algo que se agradece y que saca más provecho a las teles panorámicas. En local también se puede jugar entre tres o cuatro, todos en la tele. Aquí el Wii U Gamepad no aporta nada, como en el resto del juego excepto para usarlo como volante. Lo que se ha cargado el equipo de Konno es el modo batalla. Han cogido algunos circuitos normales y han puesto a la gente a dar vueltas como que para pegarse, pero son tan grandes que ni te ves. Eutanasia a una agonía que ya dura una década.

Para quien quiera exhibirse un poco está Mario Kart TV, un editor de vídeo para grabar los mejores momentos de cada partida y subirlos a YouTube. Es tan sencillo que se descontrola pero tiene un buen juego de cámaras para encontrar lo que se busca. También está conectado con Miiverse y hay sellos con los que dejar mensajitos majos en la red social de Nintendo. Bien.

A por Mario Kart 8

No sé si Mario Kart 8 va a ser el título con el que remonten las ventas de Wii U pero sí tengo totalmente comprobado que mis horas de juego diario se han multiplicado. Y si la tele está ocupada no importa porque trae esa maravilla que se llama Off-TV, que aquí se quita y se pone inmediatamente, con un dedo.

Mario Kart 8 es un juego bonito, pulido, completo, divertido y exigente, todo lo que tiene que ser un videojuego excelente. Y además tiene muchas más diferencias con las entregas anteriores de las que aparenta en un primer vistazo. Si tengo que buscar una pega real son esos tramos inertes que hay en varios circuitos, pero el conjunto de los trazados cumple de sobra con las exigencias. Por si fuera poco, está bien maquillado con unos buenos gráficos HD envueltos por un diseño exquisito.

Mi recomendación es que si tienes una Wii U te compres Mario Kart 8. Y si no la tienes, al menos piénsatelo porque esta vez sí, Nintendo lo ha vuelto a hacer.

Análisis Mario Kart 8 Wii U

10 Nota de Revogamers

Veredicto

Mario Kart 8 es un juego bonito, pulido, completo, divertido y exigente, todo lo que tiene que ser un videojuego excelente.

8,8 (Nota de los usuarios) Nota de los usuarios (50 votos)

Escrito por Sergio Figueroa

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