Cuando el cine dejó de imitar al teatro, nació El Cine. Cuando el videojuego deje de hacer lo propio con el cine o la televisión, nacerá El Videojuego. Y por mucho que a algunos le pese, las videonovelas, las aventuras gráficas, y el rollo Metal Gear (como paradigma de una manera de hacer las cosas) fueron, son y serán el Film D'Art de la historia del videojuego.
Por cierto, y contestando al amigo josemurcia, la inmersión y la profundidad a la hora de desarrollar una narrativa no es, ni mucho menos, una característica exclusiva del videojuego; "vivir" una historia no es más que una cuestión de perspectiva, de focalización cognitiva, y casi todos los medios han desarrollado recursos para tales menesteres. Un simple narrador en segunda persona convierte a una novela en un "Vive tu propia aventura". Lo que hace propio al videojuego no es el grado de inmersión de su narrativa, sino el lenguaje videolúdico que despliega, con su lógica de juego, sus metas, sus retos, y el mensaje que se genera en el proceso. Por esto mismo en un videojuego es mucho más importante el "jugar" que el "vivir".
No entiendo que a algunos les moleste aceptar que Nintendo esté en la vanguardia de la construcción de un lenguaje videolúdico interactivo propio. Es más, como jugadores deberíamos celebrarlo, porque no es normal que uno de los grandes engranajes de la industria adopte esa posición creativa. Lo normal es que lo vanguardista, lo arriesgado, lo novedoso, y lo que en definitiva hace avanzar al medio venga de los pequeños agentes, los que no están motivados por resultados trimestrales o una junta de accionistas. En el videojuego, y por fortuna, esta vanguardia no sólo viene de los pequeños (que los tenemos, y muy brillantes), sino también de un pez gordo como Nintendo. Sintámonos afortunados.
Por cierto, y contestando al amigo josemurcia, la inmersión y la profundidad a la hora de desarrollar una narrativa no es, ni mucho menos, una característica exclusiva del videojuego; "vivir" una historia no es más que una cuestión de perspectiva, de focalización cognitiva, y casi todos los medios han desarrollado recursos para tales menesteres. Un simple narrador en segunda persona convierte a una novela en un "Vive tu propia aventura". Lo que hace propio al videojuego no es el grado de inmersión de su narrativa, sino el lenguaje videolúdico que despliega, con su lógica de juego, sus metas, sus retos, y el mensaje que se genera en el proceso. Por esto mismo en un videojuego es mucho más importante el "jugar" que el "vivir".
No entiendo que a algunos les moleste aceptar que Nintendo esté en la vanguardia de la construcción de un lenguaje videolúdico interactivo propio. Es más, como jugadores deberíamos celebrarlo, porque no es normal que uno de los grandes engranajes de la industria adopte esa posición creativa. Lo normal es que lo vanguardista, lo arriesgado, lo novedoso, y lo que en definitiva hace avanzar al medio venga de los pequeños agentes, los que no están motivados por resultados trimestrales o una junta de accionistas. En el videojuego, y por fortuna, esta vanguardia no sólo viene de los pequeños (que los tenemos, y muy brillantes), sino también de un pez gordo como Nintendo. Sintámonos afortunados.


