blue_mad_panda escribió:El ojo humano detecta hasta 72 fps. El umbral de la frecuencia crítica de parpadeo, que es lo que marca el hecho de que percibamos las imágenes como continuas o discontinuas, depende de varios factores, entre ellos la iluminación; pero ronda valores entre los 24 y los 48-50 fps, en los casos de máxima iluminación o de imágenes brillantes. Por tanto, sí, los 60 fps se notan, claro.
Por cierto, en el caso del cine, que se rueda tradicionalmente a 24 fps, la sensación de continuidad se percibe a tan bajas frecuencias gracias a dos efectos concretos: el desenfoque de movimiento (o "motion blur"y el efecto estroboscópico. Básicamente, y muy resumido, lo que hace el cine es prolongar la exposición de cada fotograma y proporcionar las condiciones lumínicas ópticas para generar sensación de continuidad. Esta técnica deja una textura muy particular a la imagen, a la que la gente está ya muy acostumbrada; incluso se llegó a generar rechazo ante cintas grabadas a 48 fps, como El Hobbit, que en principio eran mucho más cómodas para la visión humana, pero carecían de esa textura, y daban la sensación de ser mucho más "naturales", que en algunos casos se percibían precisamente como artificiosas o "irreales".
Esto podría justificar en cierta manera a aquellos que defienden los 30 fps como la forma óptima de ver los videojuegos; no es que sea la mejor, de hecho no lo es, es que sencillamente están acostumbrados a verlo todo así, y cuando se ponen frente a un juego a 60 fps, les parece más extraño, ajeno, incómodo.
Que asco de vida, me vuelvo a mi universo next gen, donde la vida es a 60 fps y a 1080p xD
y el efecto estroboscópico. Básicamente, y muy resumido, lo que hace el cine es prolongar la exposición de cada fotograma y proporcionar las condiciones lumínicas ópticas para generar sensación de continuidad. Esta técnica deja una textura muy particular a la imagen, a la que la gente está ya muy acostumbrada; incluso se llegó a generar rechazo ante cintas grabadas a 48 fps, como El Hobbit, que en principio eran mucho más cómodas para la visión humana, pero carecían de esa textura, y daban la sensación de ser mucho más "naturales", que en algunos casos se percibían precisamente como artificiosas o "irreales". 