The Legend of Zelda: Twilight Princess HD - Impresiones (Wii U)
Nos centramos en gráficos, control y contenido.
- Sergio Figueroa
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Y aquí estamos otra vez, preparados para volver a meternos en la leyenda más oscura de todas las que han amenazado alguna vez Hyrule, The Legend of Zelda: Twilight Princess. Un juego que se ganó muchos odios sin culpa por caído de Gamecube a Wii en una transición que amenaza repetirse con el nuevo The Legend of Zelda de Wii U. Pero eso será a finales de año.
Ahora, el próximo 4 de marzo, lo que toca es comprobar cómo hubiera sido esta entrega con una tecnología más o menos como la actual y con un repaso a algunos de los errores o carencias que tuvo aquella entrega de 2006. Nintendo ha dejado en manos del estudio australiano Tantalus esta adaptación que, siguiendo prácticamente el título original al detalle, se ha llevado más de dos años de su trabajo.

Si lo llamamos The Legend of Zelda: Twilight Princess HD es obvio que lo primero a lo que hay que atender es al cambio en el apartado gráfico. No estamos frente a un análisis, pero en estas impresiones me vais a permitir profundizar más de lo habitual en este aspecto, sobre todo porque tuve la ocasión de probar la versión final. Antes de jugarlo por primera vez, Nintendo nos ofreció recordar un poco la versión de Wii conectada a una televisión actual mediante cable por componentes. Sirvió para comprobar algo que ya sabíamos, que los títulos de la era 128 bits están entre los que más han sufrido el salto tecnológico porque fueron quienes más cerca se quedaron de lograr una buena definición antes de tiempo.
Por eso, al enchufar esta reedición lo primero que entra por el ojo es la limpieza de la imagen. Se ve correcto y adaptado, incluso reconfortante porque te permite ver los escenarios, personajes y vídeos de esta entrega sin tener que forzar la vista en busca de lo que no está. No hay que buscar aquí un título de tecnología punta, gráficos de última generación o portento alguno. En absoluto, porque hay multitud de elementos y texturas que apenas se han retocado, que siguen siendo tan simples y planas como lo eran entonces, ni hay rediseño o reconstrucción de personajes, algunos incluso parecen reposar sobre el mismo número de polígonos. Se trata sencillamente de llevar al título a una situación de equilibrio con el presente. Después, afinando un poco más la mirada compruebas que hay un detalle más que también refuerza este optimismo: la luz. La sombra y la negrura del crepúsculo fueron esenciales para construir la identidad de esta entrega, pero el Tantalus le ha metido un sistema de iluminación completamente nuevo que se agradece totalmente ya que aporta la claridad necesaria a lo bueno y a lo malo.
Libertad de cámara
Quienes jugaron y completaron aquella obra de Eiji Aonuma tuvieron que elegir, Wii o Gamecube. Eso cambiaba totalmente la forma de controlarlo, porque la primera se basaba en el puntero y el sensor de movimiento del Wiimote y la segunda en el mando tradicional. La versión de Wii U es fiel a la original (también en el sentido del mapa y la pose de Link) y repite el mapeado de botones de aquel, pero gracias al Gamepad ha ganado mucho en agilidad.
La pantalla táctil del nuevo mando muestra de forma constante los objetos y armas disponibles para que cambiar de uno a otro sea mucho más rápida que aquel tedioso proceso por el que había que pasar en los viejos The Legend of Zelda, de forma semejante a lo que ha propiciado Nintendo 3DS en sus propias reediciones de la era de Nintendo 64. Además, cuando estás en el interior de una mazmorra tienes siempre el mapa delante para que sea más fácil encontrar el camino, aunque es un representación muy simple y bastante fea. Por otra parte, con la cruceta se puede quitar o poner el mapa común en la tele a tiempo real.
Sin embargo, el factor de cambio que más me ha impactado de todo lo que ofrece esta recreación en alta definición es la libertad de cámara. Twilight Princess HD sí permite observar en torno al personaje con el sencillo movimiento del pulgar sobre el joystick derecho, lo que sin duda va a ayudar enormemente en las secciones y zonas de plataformas. Apostaría a que, si no os lo digo, algunos ni os ibais a dar cuenta al probarlo porque es un gesto y una función que tenemos completamente interiorizadas en el videojuego moderno. La parte negativa es que ahora el gatillo Z, el de marcar enemigo, está un poco más a desmano. Por supuesto, dado que ya no hay Wiimote los ataques son machacando botones y no con giros de muñeca. Excepto los de armas a distancia, que dan la posibilidad de ejecución a través del sensor de movimiento, como si fuera una mira, al estilo Nintendo Land.


No podía falta su amiibo
El control es solo una parte de la serie de medidas que Nintendo ha decidido tomar para hacer que esta nueva entrega sea más fluida y llevadera, un intento por olvidar las críticas que recibió en su estreno de falta de ritmo, sobre todo al inicio. Pequeños detalles, como por ejemplo que la misión inicial en la que hay que recoger lágrimas de la provincia de Lanayru se ha recortado, o que el número de rupias que se pueden llevar en la bolsa ha crecido para que puedan postergarse los viajes a la tienda.
Incluso hay quien dice que, además de la reducción de tiempo de carga que permite una máquina con una potencia mucho mayor, se ha decidido dar un poco más de velocidad a los vídeos para que se me hagan menos densos a la vista. Esto no lo puedo corroborar por mi mismo pero no dudo que habrá quien lo compruebe y lo suba a YouTube.

El último apartado al que llegan los cambios es al del contenido. No es ninguna sorpresa que The Legend of Zelda: Twilight Princess HD venga con su propia figura de amiibo porque el éxito de esta unión está garantizado, pero quizá no caiga también saber que va a ser necesario comprarlo (o que te lo presten un ratito) para poder jugar la mazmorra extra que se ha diseñado para la ocasión. Sabemos que se llama Cueva del Crepúsculo, pero no estaba en nuestra sesión de prueba. Otra novedad es la posibilidad de activar o desactivar el modo Héroe en cualquier momento, incluso antes de terminar el título por primera vez.
El amiibo, que es de Link lobo con Midna a su lomo, tiene un par de funciones más de lo más peculiares. Por una parte sirve como reconstituyente porque basta pasarlo por el lector NFC cuando se está en apuros para que rellene toda la barra de energía del personaje, siempre que se haya superado la Cueva del Crepúsculo primero. Más útil es su segundo uso: la figura sirve como punto de guardado personalizado y de acceso rápido al mismo tiempo, o lo que es lo mismo, que si la pasas al terminar podrás dejar grabado por dónde ibas, y si la vuelves a pasar al arrancar el juego te llevará directo hasta ahí sin pasar por los menús intermedios. Además, los amiibo de Link y Toon Link de la colección Super Smash Bros. también tiene un pequeño uso, sirven para reponer flechas de forma automática.
Hasta aquí nuestras impresiones, que se han centrado en explicar cómo se ve y cómo se juega en Wii U. No vamos a entrar ni a explicar cómo era ni mucho a valorar la calidad, ya que The Legend of Zelda: Twilight Princess es un título de sobra conocido y, para quien no lo tenga en el radar, os ofrecemos el análisis que nos dejó José Manuel Bringas hace ya nueve años en el que dio buena cuenta de su calidad, su capacidad de innovación y su personalidad frente al resto de la saga.
Nos vemos en un mes.

