Portada » Análisis » And Yet It Moves

And Yet It Moves

Rompiendo las reglas.

And Yet It Moves - AnŠlisis

Es un hecho incontestable que tras la decadencia a la que se vio sometido el género con la eclosión de las tres dimensiones, estamos asistiendo a una nueva edad de oro de las plataformas bidimensionales. Se trata de un renacimiento en toda regla, que en opinión de quien suscribe estas líneas no se debe precisamente a la recuperación y simple puesta al día de viejas franquicias tan de moda, sino a toda una serie de nuevos títulos, por lo general desconocidos, con los que sus creadores se han atrevido a ir mucho más allá, desafiando los cánones y aportando nuevas ideas a un género al que no hace mucho tiempo dábamos por muerto.

Entre estos plataformas de nueva generación, se ha ganado un hueco por derecho propio And Yet It Moves. Aunque en él nuestro personaje se limita a hacer lo mismo que hemos hecho  toda la vida, es decir, saltar y avanzar, el jugador cuenta con un habilidad especial en la que radica la esencia jugable del título: con un simple giro de muñeca podemos rotar el escenario 360 grados a nuestro antojo. Las consecuencias de esta acción, en apariencia tan sencilla, son imprevisibles: lo que hace un momento eran techos y paredes ahora, por arte de magia, se convierte en suelo y viceversa; un estrecho corredor por el que era imposible pasar se transforma al instante en un hueco a través del que descender de forma vertiginosa en caída libre; o un obstáculo que yacía inmóvil en mitad del escenario se torna en un peligro, o por el contrario, en una ayuda con la que abrir nuevos caminos.

Para lograr superar los más de veinte niveles que nos plantea el juego, tendremos que calcular nuestros movimientos y predecir con rapidez los efectos de la ley de la gravedad y los resultados que obtendremos al girar el escenario, puesto que no sólo nuestro alter ego digital se verá afectado, sino también muchos de los elementos del escenario como piedras, gotas de aguas o ramas de árboles, y hasta seres vivos como murciélagos o monos, todos ellos piezas claves a la hora de resolver las situaciones que nos propone este brillante híbrido de puzzles y plataformas.