El que no se emocione con la melodía del abordaje de Vah Ruta tras haberlo hecho, es un ser incapaz de sentir emociones. Han pasado casi 5 meses y sigue siendo uno de los momentos que, con solo recordarlos, consiguen ponerme la piel de gallina. Y gran parte de la culpa es esa música épica.
Así que vale, la música no está omnipresente, pero cuando está, marca la diferecia.
Así que vale, la música no está omnipresente, pero cuando está, marca la diferecia.