TP me enganchó de principio a fin, como todos los Zelda de sobremesa. Lo jugué en GC con un hype que no me cabía en los huevos, pero lo que sí empaña totalmente el recuerdo no son ni los objetos de usar y tirar, ni la pradera vacía, ni la falta de personajes entrañables o lugares que te hagan querer revisitarlos porque sí, sino la dificultad ridículamente inexistente. Joder, que el OoT me lo sé de memoria y todavía me supone algún reto, pero el TP...
El bicho del fondo del templo del agua. El puto bicho enorme ese que mucho espectáculo y no ataca ni una triste vez, ¡un jefe final que no ataca! Y lo peor es que resume casi todas las jodidas peleas del juego.
Por suerte, SS queda a años luz en ese sentido. Me hizo pensar unas cuantas veces: "Hey, ¡estoy repitiendo peleas!".
El bicho del fondo del templo del agua. El puto bicho enorme ese que mucho espectáculo y no ataca ni una triste vez, ¡un jefe final que no ataca! Y lo peor es que resume casi todas las jodidas peleas del juego.
Por suerte, SS queda a años luz en ese sentido. Me hizo pensar unas cuantas veces: "Hey, ¡estoy repitiendo peleas!".