Antes de nada, quiero decir que lo que voy a escribir son experiencias personales obtenidas en una asignatura de un ciclo que no era ni de marketing, ni de empresa ni nada por el estilo. Estas experiencias provienen de dos concursos nacionales sobre "dirección de empresas"; así que, alguien que haya estudiado marketing y este tipo de cosas os podrá contar más cosas y mejores que yo; pero me apetecía compartir estas experiencias debido a los recortes de Nintendo.
Cuando estaba en una asignatura llamada "Empresa Iniciativa y Emprendedora" (creo recordar que se llama así), aparte de dar las típicas cosas como cómo montar una empresa, tipos de empresas... también estuvimos desde principio a fin con dos concursos en los que competíamos con otras personas del país. En ambos casos, partiendo de una serie de datos, debíamos crecer como empresa; y para ello, partiendo de uno o varios productos ya determinados, debíamos decidir algunas cosas como el precio, la cantidad a vender, el marketing, el I+D... teniendo también en cuenta otros factores como la depreciación (deterioro del "material y máquinas"
, unidades en stock que no pudimos vender en el turno anterior, dinero en el banco...
Pues bien. Especialmente os voy a contar un poco las primera rondas y las conclusiones que saqué con cada concurso.
Con el primero de ellos, y todo a continuación a modo de resumen, teníamos que vender una máquina holográfica en un momento determinado (en este primer caso, en "vacas gordas"
. Para ello, partíamos de unos datos comunes para todos, lo que sería el cómo ha sido la ronda anterior. Así, por ejemplo, el precio estaba a 30, el marketing a más de 1000... Pues bien, como es lógico, al principio ninguna tenía ni idea y todos poníamos precios cercanos a 30 pues nos parecía lo mejor de todo y era del que "partíamos". Un precio "asequible" para cualquiera. También nos daba miedo gastar más de lo que teníamos y, por tanto, poníamos una producción de unidades relativamente escasa, un marketing no muy alto, un I+D bajo, un precio cercano a 30... Unos valores relativamente bajos, "parecidos" a lo que teníamos al empezar. Cuando todos habíamos metido las decisiones, era el momento de ver cómo la empresa crecía o decrecía, obteniendo nuevos datos como número de unidades vendidas, unidades en stock... Y qué sorpresa para todos nosotros, que hubo alguien (que luego descubrimos que era el profesor), que había puesto un precio muy muy elevado, más de 60 y que había vendido muchísimo, más que nosotros, pese a tener un precio más del doble que nosotros. Nosotros, al tener un precio más bajo que 30 pensamos que deberíamos haber vendido más; pero su enorme marketing, y la fuerte demanda que había, hizo que vendiera todo lo que produjo al enorme precio que estaba. A partir de ese momento, todos ya poníamos valores mas altos en cada apartado, consiguiendo que nuestras empresas crecieran más. Sin embargo, también había otro factor determinante: El I+D. Con el I+D se conseguía que hubiera más demanda de un producto, pudiendo así venderlo todo o casi todo más fácilmente.
Como éramos primerizos, reptimos el concurso desde 0 con el profesor antes de empezar el concurso a nivel nacional en serio. Todos sabíamos que teníamos que ir a lo máximo, y así fue. Sin embargo, como empezábamos con poco dinero,no nos atrevíamos a gastar en mucho I+D y hubo un compañero de clase que se arriesgó, consiguiendo así, a la larga, que su producto fuera el más deseado que casi cualquiera (aunque al principió las pasó canutas). Sin embargo, también nos dimos cuenta de que el I+D consumía mucho dinero y no se obtenía tanto beneficio a la larga; solo si la producción, precio y marketing eran óptimos. Es decir, el I+D aumentaba la demanda, pero sin un buen marketing, sin un buen precio... podías venderlo, pero no tanto como podría ser. Al final, era el conjunto de un buen precio y un buen marketing lo que más determinaba que el producto se vendiera, y no el I+D, que, aunque ayudaba, no influía tanto.
Finalmente, para acabar este apartado, en la final, la situación cambió, siendo una época de recuperación económica y saliendo de la crisis. Arriesgar en I+D estaba bien, pero partes de una base en la que menos gente va a comprar tu producto, tenga o no interesantes cosas; por lo que, lo mejor de todo, era poner un precio arriesgado (no tanto como en los anteriores casos) y marketing para así atraer a la clientela. De I+D, nada o casi nada.
El segundo concurso era más complicado y más cercano a la vida real. En este caso, se podían vender dos productos (yogur y leche), elegir medios de comunicación del producto (TV, radio...) a x horas del día, elegir a quién irá dirigido (niños, madres, adultos...), dónde lo vas a vender (tiendas pequeñas, supermercados...), tipo de anuncios (jóvenes, adultos...), contenido de los anuncios (es saludable, está muy bueno...)... Vamos, lo mismo que el anterior pero mucho más profundo el apartado de marketing. En este caso, si mal no recuerdo, no se podía invertir en I+D, pero la abrumadora cantidad de datos era más que suficiente para darse cuenta de que tenías que gastar mucho en marketing (y crear una buena estrategia) para crecer; y ese marketing lo tenías que enfocar a un público específico, de un modo específico. Te podías centrar en todos los públicos y todos los medios, pero los resultados eran más bajos que haciendo una gran inversión para un grupo determinados. Aquí la producción se contaba a miles y miles de unidades, y los precios a menos de 1,15 normalmente; pero de nuevo, una producción lo más exacta posible más un precio atractivo más una ENORME marketing era lo que hacía que tu empresa creciera.
En definitivas cuentas, lo que aprendí es que, mientras que el I+D es importante, no es lo más importante ni mucho menos cuando vendes un producto; y por otra parte, el marketing es enormemente importante. Naturalmente, estos casos no son tan reales como la vida real: el apoyo de otras empresas, la imagen de empresa... no se tenía en cuenta;pero sí se podía ver la importancia del marketing y la relativa importancia del I+D.
Gran parte de todo esto lo podemos ver ahora con PS4, XBOX One y Wii U. Aunque Wii U sea la más "novedosa", no vende tanto como debería, a causa, no tanto del precio, sino del nulo marketing que tiene. Por otra parte, PS4 y XBOX One gastan más en marketing y, aunque tengan un precio más elevado, consiguen vender más que Wii U.
Cuando estaba en una asignatura llamada "Empresa Iniciativa y Emprendedora" (creo recordar que se llama así), aparte de dar las típicas cosas como cómo montar una empresa, tipos de empresas... también estuvimos desde principio a fin con dos concursos en los que competíamos con otras personas del país. En ambos casos, partiendo de una serie de datos, debíamos crecer como empresa; y para ello, partiendo de uno o varios productos ya determinados, debíamos decidir algunas cosas como el precio, la cantidad a vender, el marketing, el I+D... teniendo también en cuenta otros factores como la depreciación (deterioro del "material y máquinas"
, unidades en stock que no pudimos vender en el turno anterior, dinero en el banco... Pues bien. Especialmente os voy a contar un poco las primera rondas y las conclusiones que saqué con cada concurso.
Con el primero de ellos, y todo a continuación a modo de resumen, teníamos que vender una máquina holográfica en un momento determinado (en este primer caso, en "vacas gordas"
. Para ello, partíamos de unos datos comunes para todos, lo que sería el cómo ha sido la ronda anterior. Así, por ejemplo, el precio estaba a 30, el marketing a más de 1000... Pues bien, como es lógico, al principio ninguna tenía ni idea y todos poníamos precios cercanos a 30 pues nos parecía lo mejor de todo y era del que "partíamos". Un precio "asequible" para cualquiera. También nos daba miedo gastar más de lo que teníamos y, por tanto, poníamos una producción de unidades relativamente escasa, un marketing no muy alto, un I+D bajo, un precio cercano a 30... Unos valores relativamente bajos, "parecidos" a lo que teníamos al empezar. Cuando todos habíamos metido las decisiones, era el momento de ver cómo la empresa crecía o decrecía, obteniendo nuevos datos como número de unidades vendidas, unidades en stock... Y qué sorpresa para todos nosotros, que hubo alguien (que luego descubrimos que era el profesor), que había puesto un precio muy muy elevado, más de 60 y que había vendido muchísimo, más que nosotros, pese a tener un precio más del doble que nosotros. Nosotros, al tener un precio más bajo que 30 pensamos que deberíamos haber vendido más; pero su enorme marketing, y la fuerte demanda que había, hizo que vendiera todo lo que produjo al enorme precio que estaba. A partir de ese momento, todos ya poníamos valores mas altos en cada apartado, consiguiendo que nuestras empresas crecieran más. Sin embargo, también había otro factor determinante: El I+D. Con el I+D se conseguía que hubiera más demanda de un producto, pudiendo así venderlo todo o casi todo más fácilmente.Como éramos primerizos, reptimos el concurso desde 0 con el profesor antes de empezar el concurso a nivel nacional en serio. Todos sabíamos que teníamos que ir a lo máximo, y así fue. Sin embargo, como empezábamos con poco dinero,no nos atrevíamos a gastar en mucho I+D y hubo un compañero de clase que se arriesgó, consiguiendo así, a la larga, que su producto fuera el más deseado que casi cualquiera (aunque al principió las pasó canutas). Sin embargo, también nos dimos cuenta de que el I+D consumía mucho dinero y no se obtenía tanto beneficio a la larga; solo si la producción, precio y marketing eran óptimos. Es decir, el I+D aumentaba la demanda, pero sin un buen marketing, sin un buen precio... podías venderlo, pero no tanto como podría ser. Al final, era el conjunto de un buen precio y un buen marketing lo que más determinaba que el producto se vendiera, y no el I+D, que, aunque ayudaba, no influía tanto.
Finalmente, para acabar este apartado, en la final, la situación cambió, siendo una época de recuperación económica y saliendo de la crisis. Arriesgar en I+D estaba bien, pero partes de una base en la que menos gente va a comprar tu producto, tenga o no interesantes cosas; por lo que, lo mejor de todo, era poner un precio arriesgado (no tanto como en los anteriores casos) y marketing para así atraer a la clientela. De I+D, nada o casi nada.
El segundo concurso era más complicado y más cercano a la vida real. En este caso, se podían vender dos productos (yogur y leche), elegir medios de comunicación del producto (TV, radio...) a x horas del día, elegir a quién irá dirigido (niños, madres, adultos...), dónde lo vas a vender (tiendas pequeñas, supermercados...), tipo de anuncios (jóvenes, adultos...), contenido de los anuncios (es saludable, está muy bueno...)... Vamos, lo mismo que el anterior pero mucho más profundo el apartado de marketing. En este caso, si mal no recuerdo, no se podía invertir en I+D, pero la abrumadora cantidad de datos era más que suficiente para darse cuenta de que tenías que gastar mucho en marketing (y crear una buena estrategia) para crecer; y ese marketing lo tenías que enfocar a un público específico, de un modo específico. Te podías centrar en todos los públicos y todos los medios, pero los resultados eran más bajos que haciendo una gran inversión para un grupo determinados. Aquí la producción se contaba a miles y miles de unidades, y los precios a menos de 1,15 normalmente; pero de nuevo, una producción lo más exacta posible más un precio atractivo más una ENORME marketing era lo que hacía que tu empresa creciera.
En definitivas cuentas, lo que aprendí es que, mientras que el I+D es importante, no es lo más importante ni mucho menos cuando vendes un producto; y por otra parte, el marketing es enormemente importante. Naturalmente, estos casos no son tan reales como la vida real: el apoyo de otras empresas, la imagen de empresa... no se tenía en cuenta;pero sí se podía ver la importancia del marketing y la relativa importancia del I+D.
Gran parte de todo esto lo podemos ver ahora con PS4, XBOX One y Wii U. Aunque Wii U sea la más "novedosa", no vende tanto como debería, a causa, no tanto del precio, sino del nulo marketing que tiene. Por otra parte, PS4 y XBOX One gastan más en marketing y, aunque tengan un precio más elevado, consiguen vender más que Wii U.

