adbane escribió:Dejando de lado lo que podría contener o no el juego, a mi me interesa más saber si de verdad es posible un mundo abierto tan grande y explorable como lo pinta Aonuma.
¿Vosotros que opináis?
A mí, más que grande (que claro que puede ser grande, los Elder Scrolls llevan siendo inmensos desde hace muchos años), me preocupa cómo de "conectado" esté el mundo. Me explico. Una de las cosas que odio de los Elder Scrolls es que nada está conectado de cualquier forma que no sea narrativa; a nivel de diseño de juego, el "lenguaje" está totalmente incomunicado con el entorno. Da igual a dónde vayas primero, los límites te los marcan las estadísticas y el nivel del personaje; si este bicho tiene nivel 100 y tú tienes nivel 16, no te lo vas a cargar, vete a otra zona. Y ya está.
Pero Zelda es diferente. No hay niveles como tal. El indicador de progresión en el juego es un concepto mucho más complejo; se refleja en el personaje, sí, a través de los corazones y los objetos que va obteniendo, pero también se impregna en el jugador, que ha tenido que ir aprendiendo el "lenguaje" del juego para formar "palabras" en la lógica del juego cada vez más complejas en función de los recursos que ha ido obteniendo. ¿Cómo se comporta esto en un mundo abierto? Quizá en A Link Between Worlds empezaba a vislumbrarse, sobre todo con las mecánicas de pegarse en la pared, pero al final en un mundo tan limitado como ese no tenía demasiado impacto. En Zelda U puede significar algo radicalmente diferente.
Yo entiendo que esto es un poco utópico, porque el trabajo de diseño sería sencillamente inabarcable; habría que diseñar el juego entero tantas veces como combinaciones de diferentes objetos haya entre sí... lo cual es una locura. Pero no sé, no soy diseñador de juegos, a lo mejor hay otra manera mucho más factible de hacer esto. Yo espero que la haya, porque si al final la libertad de Zelda U se va a quedar en la que te ofrecen cualquier Elder Scroll, The Witcher, o Fallout 3, es decir, libertad "lineal", sería un poco pluff para mi.