Comenzaré rompiendo una lanza a favor de Retro, a la que tantos palos le han caído últimamente (y yo soy el primero en dárselos), porque creo que merecen cierta consideración:
Para empezar, lo que hicieron con la trilogía Prime es algo increíble. Cogieron una saga con la que ni la propia Nintendo sabía qué hacer, y la actualizaron de forma ejemplar, además de sacarse la chorra con tres obras maestras (aunque el 2 me parezca un poco coñazo) que ya forman parte de la historia de la industria. Por no hablar de que prácticamente se inventaron un género.
A continuación vinieron sus DKC. No estoy para nada de acuerdo en que el Returns no sea una obra maestra y de hecho, y aquí me van a llover piedras, me parece mejor que cualquiera de los Country de SNES. Pero es que por lo que llevo jugado del Tropical Freeze, solo puedo decir que es la cúspide de casi 30 años de evolución, refinando y llevando a su máxima expresión una fórmula que parecía que no podía dar más de sí. No será revolucionario, pero me parece prácticamente PERFECTO en lo que plantea. Y todavía no lo he terminado, por lo que es pronto para decirlo, pero creo que incluso podría superar a Yoshi's Island como mi plataformas 2D favorito. Y eso es muy gordo.
Dicho tooooooodo esto..., insisto en que no, a Retro todavía le queda mucho por recorrer para que se la pueda comparar justamente con la RARE de la época de N64. Y por una simple razón, que es que son infinitamente menos prolíficos que los ingleses en su edad de oro. Se pueden poner miles de excusas para ello: que si ahora cuesta más hacer juegos, que si Nintendo los ata más cortos, que si... Pero la realidad es que hablamos de que mientras unos se cascaron 11 juegos en unos 5 años (de los cuales 9 eran maravillas),los otros solo han hecho 5 en 11 años. Menos de la mitad en más del doble de tiempo es demasiada diferencia como para encontrarle justificación.