Está claro que hay una burbuja terrible por explotar en el mundo de los videojuegos y todas las empresas se van a ver afectadas de algún modo. Tal vez la crisis de Nintendo pueda servir como oportunidad para prepararse ante ello y renovarse justo antes de que esa burbuja explote Ello le otorgaría una posición ventajosa llegado el momento. La cuestión es cómo llevar eso a cabo, cómo mejorar la rentabilidad por cada producto y aumentar la base de consumidores de sus juegos y consolas, especialmente cuando las third occidentales ni apoyan ni apoyarán las consolas de Nintendo, cuando ésta es incapaz de saciar por sí misma las necesidades del conjunto de los jugadores, y cuando el consumidor habitual se dedica a comprar consolas sólo por su potencia y sus juegos de fútbol y tiros.
Las opciones que tiene Nintendo ante sí son pocas, pero muy diversas y arriesgadas. En el hilo han ido saliendo y, francamente, veo en todas o casi todas argumentos con lógica así como riesgos elevados. Sin embargo, hay que recordar algo que desde Nintendo se ha explicado en alguna que otra ocasión: ellos sólo se dedican a hacer videojuegos. ¿En qué se traduce esto? No sólo en, a priori, menos recursos para lanzar consolas competitivas a nivel de hardware (potentes), sino en no poder acompañar a sus consolas de servicios añadidos, con lo que eso supone de sinergias a nivel de marketing y publicidad,por ejemplo, por no hablar de fuentes añadidas de ingresos.
Por otra parte, el hecho de haber sacado consolas con mandos innovadores ha sido la forma de Nintendo de contrarrestar la imposibilidad de igualar a sus competidores en otros aspectos del hardware, así como la forma de llamar la atención del consumidor ofreciendo algo diferente y original. Sin embargo, esa táctica parece que ya no funciona.
Lo que sí está claro es que la reunión de accionistas de finales de mes puede ser muy movida y que Nintendo debe calcular bien sus próximos movimientos. Deben ser drásticos, arriesgados... y acertados.