Hoy, mi pareja ha decidido comprarse una WiiU. Cuatro horas después, creo que se está planteando devolverla, y no por los juegos, o porque haya salido defectuosa. Simplemente, es que la primera impresión ha sido nefasta a pesar de mis esfuerzos porque no se cabreara. La hemos comprado a las ocho, nos hemos puesto a las nueve, y hasta la una de la madrugada, mi novio ha sido incapaz de jugar al New Super Mario Bros. U Un desastre de dimensiones épicas.
Fue llegar a casa y conectar la consola al televisor y a los cables que yo ya tenía. Tras iniciar la misma, esta decidió conectarse a internet. Caso error: Se produce un error de los grandes que decide dejar la consola completamente colgada, algo inaudito. Le pregunto si ha configurado bien la máquina y me dice que sí, por lo que no se entiende, así que decidimos quitar el wi-fi y conectarlo por cable.
Con la consola reiniciada, decidimos volverlo a intentar. Tras volverla a configurar de nuevo -porque sí, el cuelgue había hecho que la máquina se olvidara de todo lo anterior, que esto ya es de juzgado de guardia- decidimos probar, y empieza la susodicha actualización, porque por alguna razón, la videoconsola continuaba, atención, con la misma versión de antes de la versión de primavera. Flipando que me quedaba y yo sin entender que cuernos estaba ocurriendo, pero claro, ahí iba hasta 1GB de información. "No tardará mucho. Tengo fibra y me bajo todo a velocidades astronómicas."
Pero parece ser que Nintendo aún sigue utilizando su primera NES fabricada como servidor FTP, porque necesitamos hasta una hora y media para conseguir ponerla al día, y otra media hora para que se instalara la actualización. Vimos Community, roleamos, y nos pusimos a leer los feeds y para cuando acabamos, la actualización seguía instalándose.
Armados de paciencia, dejamos que acabe, y al final, mi pareja decidió coger el mando ilusionado para ponerse a jugar. ¡No, aún no! dijo Nintendo. Había llegado la mejor de las partes: Crear un Nintendo Network ID. Algo sencillo, ¿Verdad? Algo así como coger la cuenta de correo electrónico, la contraseña, tener que ir al pc para aceptar la cuenta, regresar a la consola, comprobar que se ha conectado...
Pero no nos dejó llegar a esa primera parte de la agonía, porque vimos otra aún mejor: Mi novio había vinculado su network ID a mi consola porque quería dibujarme cosas en Miiverse, así que ahora había que... Despedirse de su cuenta y no volverla a ver. Cuando intentó crear la cuenta, la videoconsola le informó que ya existía una Nintendo Network ID como esa asociada a una WiiU y no se podía asociar a otra. Decidimos intercambiar las máquinas con toda la sorpresa que hoy en día aún no hubiesen arreglado ese error (¡Estamos hablando de diez meses después casi!) y al decidir mirar la vieja, descubrimos lo siguiente:
El pobre, alucinando, decidió arriesgarse a borrar la cuenta, pero fue un desastre: La máquina tardó como cinco minutos en efectuar una operación así de sencilla tras preguntarme hasta cinco veces si quería borrar, solo para ver como aún así en la nueva consola seguía sin funcionar. Sí, claro, Nintendo ya lo decía. Pero decía algo sin sentido que no nos queríamos creer. Agotados, mi novio ve como está obligado a crear una nueva cuenta de Nintendo para poder obtener las estrellas convenientes y desistir de la antigua. Nada, a tomar por saco todo.
¡No, que aún hay más! Cabreado ya, mi pareja decide que debe de jugar al Mario ahora que le dejan, pero resulta que hay una actualización más. ¿Una fácil? No. La máquina decide que aún no se ha acabado de dar por c*** y debe insistir un poco, así que obviamente, nos dio error. Vamos a la eShop para ponerla al día, no sea que fuera por eso... ¡Y sorpresa doble! ¡Otro error! Decidimos volver a realizar la conexión por Wi-fi para comprobar que todo va correctamente, y al fín, decide actualizar el juego.
Cuatro horas. Cuatro horas es lo que ha necesitado mi pareja para entrar en cólera y yo en un ataque de histeria por algo que debía de ser una compra por todo lo alto, una decepción como un castillo, y un cero como una catedral para Nintendo. No se como tienen el valor de ir a las malditas navidades con packs con juegos descargables no instalados, cuando tienen un servidor que da pena, un inicio de la videoconsola pésimo, y un sistema de Nintendo ID que es un desastre y un sinsentido, porque poner una máquina que, se supone, tiende a lo sencillo, es una agonía. Una agonía de cuatro horas que no hay por donde cogerlo. Y mientras tanto, la competencia con sistemas de plug and play que te pillan por sorpresa.
Es la una y media, estoy muy cansado, y esperamos que mañana sea otro día y todo vaya a mejor. Tal vez con otro juego la situación mejore y nos lo pasemos mejor, pero realmente, la primera impresión ha sido muy mala, a pesar de las ganas que tenía que para él fuera un "enchufar, conectar a internet y listo" y que, gracias a Nintendo, se ha convertido en un auténtico infierno.
Fue llegar a casa y conectar la consola al televisor y a los cables que yo ya tenía. Tras iniciar la misma, esta decidió conectarse a internet. Caso error: Se produce un error de los grandes que decide dejar la consola completamente colgada, algo inaudito. Le pregunto si ha configurado bien la máquina y me dice que sí, por lo que no se entiende, así que decidimos quitar el wi-fi y conectarlo por cable.
Con la consola reiniciada, decidimos volverlo a intentar. Tras volverla a configurar de nuevo -porque sí, el cuelgue había hecho que la máquina se olvidara de todo lo anterior, que esto ya es de juzgado de guardia- decidimos probar, y empieza la susodicha actualización, porque por alguna razón, la videoconsola continuaba, atención, con la misma versión de antes de la versión de primavera. Flipando que me quedaba y yo sin entender que cuernos estaba ocurriendo, pero claro, ahí iba hasta 1GB de información. "No tardará mucho. Tengo fibra y me bajo todo a velocidades astronómicas."
Pero parece ser que Nintendo aún sigue utilizando su primera NES fabricada como servidor FTP, porque necesitamos hasta una hora y media para conseguir ponerla al día, y otra media hora para que se instalara la actualización. Vimos Community, roleamos, y nos pusimos a leer los feeds y para cuando acabamos, la actualización seguía instalándose.
Armados de paciencia, dejamos que acabe, y al final, mi pareja decidió coger el mando ilusionado para ponerse a jugar. ¡No, aún no! dijo Nintendo. Había llegado la mejor de las partes: Crear un Nintendo Network ID. Algo sencillo, ¿Verdad? Algo así como coger la cuenta de correo electrónico, la contraseña, tener que ir al pc para aceptar la cuenta, regresar a la consola, comprobar que se ha conectado...
Pero no nos dejó llegar a esa primera parte de la agonía, porque vimos otra aún mejor: Mi novio había vinculado su network ID a mi consola porque quería dibujarme cosas en Miiverse, así que ahora había que... Despedirse de su cuenta y no volverla a ver. Cuando intentó crear la cuenta, la videoconsola le informó que ya existía una Nintendo Network ID como esa asociada a una WiiU y no se podía asociar a otra. Decidimos intercambiar las máquinas con toda la sorpresa que hoy en día aún no hubiesen arreglado ese error (¡Estamos hablando de diez meses después casi!) y al decidir mirar la vieja, descubrimos lo siguiente:
- No se puede transferir excepto si llevas las dos videoconsolas al servicio técnico (¡Yay!)
- Si borras una Nintendo Network ID, Nintendo no la borra, la mete en una lista de baneados que hace que esa cuenta sea imposible de usar en otra distinta, por lo que aunque esa NID no existe ya en una máquina A, jamás podrás usarlo en B, C y D porque... Patata.
El pobre, alucinando, decidió arriesgarse a borrar la cuenta, pero fue un desastre: La máquina tardó como cinco minutos en efectuar una operación así de sencilla tras preguntarme hasta cinco veces si quería borrar, solo para ver como aún así en la nueva consola seguía sin funcionar. Sí, claro, Nintendo ya lo decía. Pero decía algo sin sentido que no nos queríamos creer. Agotados, mi novio ve como está obligado a crear una nueva cuenta de Nintendo para poder obtener las estrellas convenientes y desistir de la antigua. Nada, a tomar por saco todo.
¡No, que aún hay más! Cabreado ya, mi pareja decide que debe de jugar al Mario ahora que le dejan, pero resulta que hay una actualización más. ¿Una fácil? No. La máquina decide que aún no se ha acabado de dar por c*** y debe insistir un poco, así que obviamente, nos dio error. Vamos a la eShop para ponerla al día, no sea que fuera por eso... ¡Y sorpresa doble! ¡Otro error! Decidimos volver a realizar la conexión por Wi-fi para comprobar que todo va correctamente, y al fín, decide actualizar el juego.
Cuatro horas. Cuatro horas es lo que ha necesitado mi pareja para entrar en cólera y yo en un ataque de histeria por algo que debía de ser una compra por todo lo alto, una decepción como un castillo, y un cero como una catedral para Nintendo. No se como tienen el valor de ir a las malditas navidades con packs con juegos descargables no instalados, cuando tienen un servidor que da pena, un inicio de la videoconsola pésimo, y un sistema de Nintendo ID que es un desastre y un sinsentido, porque poner una máquina que, se supone, tiende a lo sencillo, es una agonía. Una agonía de cuatro horas que no hay por donde cogerlo. Y mientras tanto, la competencia con sistemas de plug and play que te pillan por sorpresa.
Es la una y media, estoy muy cansado, y esperamos que mañana sea otro día y todo vaya a mejor. Tal vez con otro juego la situación mejore y nos lo pasemos mejor, pero realmente, la primera impresión ha sido muy mala, a pesar de las ganas que tenía que para él fuera un "enchufar, conectar a internet y listo" y que, gracias a Nintendo, se ha convertido en un auténtico infierno.
