¡Pero por Zeus, que es una demo! Y además tiene toda la pinta de ser una cosa conceptual, sencillamente para presentar las semejanzas con A Link to the Past, ese aire añejo, y cómo encajan las novedades. Dudo muchísimo que esa Torre de Hera reinterpretada vuelva a aparecer en el juego final; y si aparece, desde luego no de esa manera.
En fin, que a mí me gusta lo que he visto y lo que he leído. Y mucho. Y no se trata de conformarse, ni de bajar el listón por el simple hecho de ser Zelda. Me gusta, sencillamente, y me gusta mucho además. Y me gusta porque sí, adoro Wind Waker y su preciosa estética, me gustan los de DS y sus diseños y mecánicas trasgresoras y simplistas por igual, me gusta Skyward Sword y su tesis definitoria sobre el Wiimote como revolución en los videojuegos... pero si hay una cosa que me gusta realmente de Zelda, es una buena vista isométrica, un buen diseño de anime ochentero, y muchas horas de diversión por delante en ese pequeño jardín en miniatura. Porque mi primer Zelda fue Link's Awakening, con 7 años y sin entender ni papa de inglés, que fue el que me hizo comprarme una SNES para catar A Link to the Past, y por tanto para mí la magia de Zelda se muestra así en su máxima expresión. Y no me puedo creer que la vista isométrica signifique para algunos "un juego menor"... decir eso, sería como decir que The Artist era una película de segunda, por ser muda, y en blanco y negro. Los recursos que se usan en el videojuego, así como en el cine, vienen definidos por la tecnología, sí; pero el hecho de que la tecnología permita otros nuevos, no significa que los antiguos ya no sean válidos.
A mí no me da miedo que Zelda 3DS se fije en A Link to the Past. No podría tener mejor ejemplo, desde luego. Yo no creo que los clásicos estén ahí para adorarlos como iconos virginales, imperecederos e impolutos; están para devorarlos, para saciarlos y saciarnos, para beber de ellos hasta hartarnos, para aprender, y volver a aprender lo ya aprendido. El mayor respeto que se le puede dar es usarlos como inspiración, tanto como se quiera, y siempre con sentido e inteligencia, y así hacer que sigan vivos. Yo no tengo ningún miedo, porque los mismos que dieron a luz algo tan único como A Link to the Past están ahí. Tezuka está ahí, Miyamoto está ahí. Se están inspirando en sí mismos, y eso sólo puede dar pie a algo todavía mejor.
En fin, que a mí me gusta lo que he visto y lo que he leído. Y mucho. Y no se trata de conformarse, ni de bajar el listón por el simple hecho de ser Zelda. Me gusta, sencillamente, y me gusta mucho además. Y me gusta porque sí, adoro Wind Waker y su preciosa estética, me gustan los de DS y sus diseños y mecánicas trasgresoras y simplistas por igual, me gusta Skyward Sword y su tesis definitoria sobre el Wiimote como revolución en los videojuegos... pero si hay una cosa que me gusta realmente de Zelda, es una buena vista isométrica, un buen diseño de anime ochentero, y muchas horas de diversión por delante en ese pequeño jardín en miniatura. Porque mi primer Zelda fue Link's Awakening, con 7 años y sin entender ni papa de inglés, que fue el que me hizo comprarme una SNES para catar A Link to the Past, y por tanto para mí la magia de Zelda se muestra así en su máxima expresión. Y no me puedo creer que la vista isométrica signifique para algunos "un juego menor"... decir eso, sería como decir que The Artist era una película de segunda, por ser muda, y en blanco y negro. Los recursos que se usan en el videojuego, así como en el cine, vienen definidos por la tecnología, sí; pero el hecho de que la tecnología permita otros nuevos, no significa que los antiguos ya no sean válidos.
A mí no me da miedo que Zelda 3DS se fije en A Link to the Past. No podría tener mejor ejemplo, desde luego. Yo no creo que los clásicos estén ahí para adorarlos como iconos virginales, imperecederos e impolutos; están para devorarlos, para saciarlos y saciarnos, para beber de ellos hasta hartarnos, para aprender, y volver a aprender lo ya aprendido. El mayor respeto que se le puede dar es usarlos como inspiración, tanto como se quiera, y siempre con sentido e inteligencia, y así hacer que sigan vivos. Yo no tengo ningún miedo, porque los mismos que dieron a luz algo tan único como A Link to the Past están ahí. Tezuka está ahí, Miyamoto está ahí. Se están inspirando en sí mismos, y eso sólo puede dar pie a algo todavía mejor.

