¿Hacer un juego en exclusiva para una consola de Nintendo es estar "bastante perdida"?
Fíjate que yo pienso absolutamente lo contrario. Bayonetta es, de lejos, el éxito comercial más grande de uno de los estudios más alabados e idolatrados por la crítica, aún sin llegar entre las dos versiones (PS3 y Xbox360) a
los dos millones de unidades. Es decir, los sistemas que se presuponen "para jugadores hardcore", resulta que no lo son tanto, y no vende simplemente lo que es bueno y de calidad, sino lo que tiene renombre o está de moda.
¿Cual es la apuesta más segura? Llevar el proyecto a una consola de Nintendo, donde quizá el público objetivo de Bayonetta sea inferior que en las otras consolas, pero el que hay (es decir, los nintenderos hardcore) es mucho más fiel, dedicado y sensible a discernir entre la calidad de un título y de otro. Parece seguro que Bayonetta 2 no venderá 10 millones de unidades en Wii U y será un mega-hit a la altura de GTA5; pero quizá sí consiga llegar a los 2 millones de unidades que han conseguido otros como Monster Hunter Tri, Resident Evil 4, o Epic Mickey.
Las exclusivas third de calidad en una consola Nintendo quizá no son copiosas, pero casi siempre son un negocio seguro. Desde luego mucho más que gastarte ingentes cantidades de dinero en desarrollar un juego para unos sistemas a la última, y que luego no vendas una puta mierda por no tener la palabra "Duty" o "Theft" en la carátula.