BioShock no tenía NADA de innovador. En ninguno de sus aspectos. Todas las supuestas "novedades" ya eran cosas que se hacían en otros juegos, como en Deus Ex como comenta psycotic, o en Half-Life con respecto a la narrativa continua que parece desarrollarse y descubrirse de manera independiente al personaje, y que en ningún momento abandona la perspectiva propia del mismo.
¿Lo convierte esto en un mal juego? Yo tampoco he dicho esto. De hecho, no pienso que BioShock sea una mierda infumable, pero desde luego en ningún caso es un juego de 10. Un juego de 10 es Mario 64, Ocarina of Time, Half-Life, Shenmue, ICO, o Portal. Juegos que además de ser tremendamente buenos, dan un pasito más en algún aspecto que nadie más ha dado. Pero BioShock no da ese paso en ninguno de sus aspectos.
¿Qué pasa? Que como era muy profundo, muy bonito gráficamente, y muy peliculero todo, y la prensa necesitaba ya vacas sagradas en esa generación para justificarla, le empezaron a cascar notazas cuando no se las merecía.
Ah, y Ken Levine me parece un buen diseñador, pero no por BioShock, precisamente... sino por System Shock 2, título que ya en 1999 le daba mil vueltas al propio BioShock. A ver si con Infinite recupera la cordura y esa costumbre saludable de hacer juegos en los que el sistema de juego sea más importante que el contexto en el que se desarrolla.
¿Lo convierte esto en un mal juego? Yo tampoco he dicho esto. De hecho, no pienso que BioShock sea una mierda infumable, pero desde luego en ningún caso es un juego de 10. Un juego de 10 es Mario 64, Ocarina of Time, Half-Life, Shenmue, ICO, o Portal. Juegos que además de ser tremendamente buenos, dan un pasito más en algún aspecto que nadie más ha dado. Pero BioShock no da ese paso en ninguno de sus aspectos.
¿Qué pasa? Que como era muy profundo, muy bonito gráficamente, y muy peliculero todo, y la prensa necesitaba ya vacas sagradas en esa generación para justificarla, le empezaron a cascar notazas cuando no se las merecía.
Ah, y Ken Levine me parece un buen diseñador, pero no por BioShock, precisamente... sino por System Shock 2, título que ya en 1999 le daba mil vueltas al propio BioShock. A ver si con Infinite recupera la cordura y esa costumbre saludable de hacer juegos en los que el sistema de juego sea más importante que el contexto en el que se desarrolla.
