Ya terminé el juego, y me ha parecido excelente, de 9.
Sin duda no es un juego homogéneo, el apartado gráfico por ejemplo es de una altísima calidad en cuanto a diseño, escenarios, calidad de texturas, efectos... pero se ve empañado por unas animaciones torpes y unas caídas de frames habituales en la ya de por sí baja tasa que tiene el juego. Especial atención al tema de la tasa de fotogramas, ya que no entorpece realmente el ritmo del juego por encontrar los bajones habitualmente en puntos intermedios, zonas de paseo, y no en batallas. Especialmente absurdo cuando en una sala el movimiento de la cámara es tan lento que parece que pese una tonelada, de repente aparecen enemigos, comienza el combate... y no notamos esa lentitud.
También es verdad que no sigue un esquema clásico de RPG, en lo bueno y en lo malo. No tendremos grandes escenarios, la exploración se reduce a unas pocas secundarias en la (extraordinariamente diseñada) ciudad y castillo de Lázulis, la subida de nivel es automática y las mazmorras suelen ser estrechas y pasilleras.
Esto principalmente se debe a la vuelta de tuerca del sistema de combate, en el que el entorno suele jugar un papel crucial. Atacar de frente o por un flanco, atraer enemigos alejados del grupo, coberturas, destrucción de partes del escenario estratégicamente... Muchas cosas nuevas que funcionan estupendamente, como la utilización de los círculos de magia y su dispersión (aprovechando también los escenarios) para provocar estados alterados.
Todo esto no puede hacerse adecuadamente con un escenario enorme y libre, ya que las batallas están diseñadas con especial atención a la variedad y alternativas. Este mismo diseño de juego es el que provoca también una duración de unas 25h, que quizá suenen escasas, pero no lo acaban pareciendo. No es que el juego se haga pesado, todo lo contrario. Divierte y mucho, la variedad de localizaciones es fantástica y en mucha cantidad, propone nuevas situaciones a cada poco y, junto con los propios combates, el juego consigue una intensidad muy alta, y un ritmo jugable muy arcade, del que es difícil desprenderse.
Así que defectos tiene, y bien visibles, pero un juego que se engancha así pasa por encima de los inconvenientes. Me alegro también del esfuerzo en cambiar las reglas del RPG clásico y atreverse con algo tan distinto, sobretodo porque ha salido muy bien y se disfruta.
De los imprescindibles.