Yo puedo creerme el diseño de la máquina, aunque quizá sea provisional y acabe cambiando en este año. Del mando no me creo nada, la verdad, me parecen marcianadas incoherentes con lo que es Nintendo, con lo que es el mercado actual (que no puede abandonar el movimiento y volver al exitoso Sixaxis), hasta con lo que es un pad clásico. Podría incluso aceptar la locura de que la consola traiga dos mandos, su nuevo Wiimote y un clásico que integre algunas de las nuevas capacidades de éste, pero eso de jugar a una sobremesa con una Game Boy... 


.