Lo bueno es que de ir por la vía penal es improbable que al Hércules se le aplique un castigo administrativo como podría ser un descenso de dos categorías. Las pruebas, que además de ser en la actualidad ilegales, son insuficientes (en el actual Estadod e Derecho, según me he informado, es imposible que unas grabaciones constituyan una prueba punible) harían posible, como mucho, una sanción a Enrique Ortiz, que es el máximo accionista, que no presidente de nuestro club (y digo nuestro porque al fin y al cabo, por el Hércules pasaran muchos mafiosos y malos jugadores, pero lo que queda es la entidad). De aplicarse una sanción administrativa al club, en un par de años legalmente y tras recurrir tendrían que ascendernos con una suma multimillonaria de compensación.
La condena del telediario ya es ineludible. Vayamos por donde vayamos se nos pitarán y se nos tildará de tramposos. Tiene gracia que sea precisamente el Cádiz y un club como el Betis, paradigma de el amiguismo y del mafioseo, el que espolee la investigación del caso. En el siglo XXI ha habido muchos casos como éste, pero no ha trascendido ni una décima parte en ninguno de ellos. ¿Por qué? Por lo de siempre, por las urnas. En Alicante se celebran elecciones municipales el año que viene, en Mayo, y actualmente gobierna el PP, cuya cúpula está estrechamente relacionada con Enrique Ortiz. De ahí se extrae el desesperado "interés moral", que tiene huevos que los políticos que nos gobiernan hablen de moralidad, que tienen Lissavetzky y compañía con el caso del Hércules. Nos están utilizando como propaganda política, no pudieron meterle mano a Camps con el Gurtel y han encontrado en Ortiz el blanco perfecto, y piensan arrasar con todo lo que encuentre de por medio, incluido el Hércules. Que no os engañen, es posible que Ortiz haya amañado algo, pero no es el único, y si esto ha salido a la luz no es por ningún interés moral deportivo, es simplemente por un asunto político. Lissavetzky se va a presentar a las elecciones por la alcaldía de Madrid, y qué mejor que defender la moral del fútbol a capa y espada y adjudicarse el desmantelamiento del Hércules, el que a ojos de todos es el único que ha cometido ilegalidades en los últimos 4 años. Y el Betis haciendo acopio del cinismo que les caracteriza. El grupo PRISA, o lo que es lo mismo, AS, Cuatro y EL PAÍS, de carácter ampliamente socialista, no pararán de hacer ruido mientras puedan. Todo escondido y disfrazado para una causa puramente política.
Independientemente, los seguidores del Hércules estamos hastiados del tema, especialmente al ser todo un politiqueo barato, absurdo, estúpido y demagogo, como casi todo lo que hacen PP y PSOE en este país. Si se demuestra que somos culpables finalmente sea por la vía que sea, pedimos y exigimos que caigan con nosotros todos los que han cometido irregularidades en los últimos años, y si tienen que jugase el título en 1ª el Eldense y el Alcalá de Henares, que se lo jueguen. Si queréis justicia, que sea justicia futbolística y masificada, no justicia política.
La condena del telediario ya es ineludible. Vayamos por donde vayamos se nos pitarán y se nos tildará de tramposos. Tiene gracia que sea precisamente el Cádiz y un club como el Betis, paradigma de el amiguismo y del mafioseo, el que espolee la investigación del caso. En el siglo XXI ha habido muchos casos como éste, pero no ha trascendido ni una décima parte en ninguno de ellos. ¿Por qué? Por lo de siempre, por las urnas. En Alicante se celebran elecciones municipales el año que viene, en Mayo, y actualmente gobierna el PP, cuya cúpula está estrechamente relacionada con Enrique Ortiz. De ahí se extrae el desesperado "interés moral", que tiene huevos que los políticos que nos gobiernan hablen de moralidad, que tienen Lissavetzky y compañía con el caso del Hércules. Nos están utilizando como propaganda política, no pudieron meterle mano a Camps con el Gurtel y han encontrado en Ortiz el blanco perfecto, y piensan arrasar con todo lo que encuentre de por medio, incluido el Hércules. Que no os engañen, es posible que Ortiz haya amañado algo, pero no es el único, y si esto ha salido a la luz no es por ningún interés moral deportivo, es simplemente por un asunto político. Lissavetzky se va a presentar a las elecciones por la alcaldía de Madrid, y qué mejor que defender la moral del fútbol a capa y espada y adjudicarse el desmantelamiento del Hércules, el que a ojos de todos es el único que ha cometido ilegalidades en los últimos 4 años. Y el Betis haciendo acopio del cinismo que les caracteriza. El grupo PRISA, o lo que es lo mismo, AS, Cuatro y EL PAÍS, de carácter ampliamente socialista, no pararán de hacer ruido mientras puedan. Todo escondido y disfrazado para una causa puramente política.
Independientemente, los seguidores del Hércules estamos hastiados del tema, especialmente al ser todo un politiqueo barato, absurdo, estúpido y demagogo, como casi todo lo que hacen PP y PSOE en este país. Si se demuestra que somos culpables finalmente sea por la vía que sea, pedimos y exigimos que caigan con nosotros todos los que han cometido irregularidades en los últimos años, y si tienen que jugase el título en 1ª el Eldense y el Alcalá de Henares, que se lo jueguen. Si queréis justicia, que sea justicia futbolística y masificada, no justicia política.