Pandora's Tower - Impresiones
Nuestras primeras impresiones al jugarlo
- Enrique Sanchís
- 5 min de lectura
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Pandora’s Tower se presenta como el último gran título en la recta final de Wii. Una producción de Ganbarion que combina acción, rol y aventura a partes iguales, mientras intentamos averiguar el origen de la maldición de Helena, amiga del héroe que encarnaremos, Aeron. Si no hacemos nada para remediarlo, Helena terminará convirtiéndose en un horrible monstruo.
Tras la secuencia de introducción, en la que escapamos de la ciudad junto con Helena y una anciana llamada Mavda (que parece conocer más sobre la maldición de lo que nos cuenta) llegamos al observatorio. Este lugar hace las veces de cuartel general donde podemos guardar la partida, mejorar nuestras armas, crear objetos y vender o comprar objetos a Mavda. Desde aquí partiremos a cada una de las torres en busca de carne de monstruo para Helena quien, al comerla, retrasará su transformación.

La mitología de trasfondo
Parte del atractivo de Pandora’s Tower reside en la historia. Empezamos el juego sin prácticamente información sobre la misma, pero a medida que va avanzando la trama iremos conociendo más detalles sobre la maldición, las trece torres, etc. Esta información se nos mostrará mediante secuencias cinemáticas generadas por el propio motor del juego y en forma de documentos que podremos recoger y que nos darán detalles sobre el mundo en el que transcurre la aventura. Parte de esta información no atañe directamente al desarrollo de la partida, sino que es accesoria y sirve para que nos empapemos mejor de todo lo que rodea al juego.
La relación con Helena se desarrollará en el observatorio y tiene su importancia. Aparte de llevarle la carne podemos hablar con ella y hacerle regalos, lo que redundará en la “afinidad”. Podemos regalarle cualquier cosa pero algunas le gustarán y otras no; en la partida de prueba le regalé unas semillas de planta que no le gustaron y la afinidad bajó. Esto, lejos de ser un añadido, influirá en la trama; cuanto mejor sea nuestra relación con la chica, mejor será el final que veremos, de entre los varios finales con los que cuenta el juego, así que hay que tratar de llevarse bien.
La jugabilidad en las torres es, como ya se ha visto, una mezcla de acción y aventura. Cada torre consta de varias salas en las que nos podemos encontrar monstruos, puzzles a resolver, objetos, etc. Debemos avanzar por ellas hasta encontrar al amo de la torre y derrotarlo, momento en el que será obligada una visita al observatorio.
La primera hace las veces de tutorial en el que aprendemos a desenvolvernos en el juego. Al principio, el control de Aeron se hace algo tosco, pero a los pocos minutos nos haremos con él y desaparecerá esta sensación. Podemos atacar con el arma que llevemos equipada, trepar, esquivar enemigos y usar la cadena que nos proporciona Mavda. La cámara es fija y no hay forma de cambiarla, pero esto permite que veamos ángulos de cámara con los que poder disfrutar del escenario, rico en detalles y que realmente llama la atención por su diseño. Un claro ejemplo de esto es el árbol creciendo al revés que nos encontraremos en la primera torre.
La cadena es el eje central de la jugabilidad en la torre. En efecto, con la cadena podemos hacer casi de todo: apuntando a la pantalla al elemento que queramos y pulsando B, podremos destruir cajas, coger objetos, subir a plataformas, abrir puertas atrancadas, y luchar con los enemigos.

A cadenazo limpio
El combate es profundo y toda una sorpresa. No se puede fijar un enemigo (a lo z-targeting) pero con la cadena tenemos de sobra. Aparte de los movimientos básicos de atacar / ataque cargado / esquivar golpe, la cadena nos permite ir más allá y podremos sujetar a un enemigo (tanto de un brazo como de una pierna o la cabeza) para restarle energía, atarle a otro enemigo (de modo que los ataques dañarán a los dos) o atarle a un objeto del escenario para que no se mueva y podamos sacudirle a gusto. A medida avancemos en la partida podremos aprender nuevas habilidades que sumar a nuestro arsenal de posibilidades y luchar como más nos guste.

Entre combate y combate podremos explorar el escenario. Éste no es completamente lineal sino que tiene secretos por descubrir como atajos y objetos que usaremos posteriormente para nuestra salud o mejorar las armas. Es una manera de fomentar la rejugabilidad ya que al aprender una nueva habilidad podremos llegar a ese sitio de la torre al que antes no podíamos, con lo que las visitaremos varias veces.
Al final de cada torre hay que derrotar al amo de la misma. El de la primera torre es un monstruo parecido a un árbol, que curiosamente no nos atacará a no ser que lo hagamos nosotros antes (hay que reconocer que ciertos detalles del juego recuerdan a Shadow of the Colossus). Dando vueltas a su alrededor y usando la cadena podremos derrotarle sin mucho problema. Así habremos terminado la torre y podremos acceder a la siguiente, o revisitar la anterior cuando queramos.
Por si fueran pocos elementos, habrá que estar pendiente del marcador de tiempo; una rueda que indica el tiempo que le queda a Helena para transformarse completamente si no le llevamos comida. Cuando el marcador esté cerca del final no tendremos más remedio que dejar la torre, volver al observatorio. Cuanto más tardemos, peor se encontrará al regresar. Al terminar la primera torre regresé al observatorio con el marcador casi terminado y su estado era bastante lamentable y hablaba débilmente. No obstante, al comer carne del amo, su estado mejoró completamente.

Y así se juega a Pandora’s Tower: mata enemigo, recoge carne, lee documento sobre la historia, mata enemigo, resuelve puzzle... todo muy bien nivelado de manera que no hay un momento para aburrirse. En un momento hay una lucha y al siguiente hay que resolver un puzzle, o tienes que imaginar cómo usar la cadena para abrir esa puerta. El diseño del juego, el sonido, la música... todo contribuye a crear un ambiente melancólico y ligeramente triste, las cinemáticas se toman su tiempo para contarte la historia, de forma que es muy fácil entrar en ella y querer conocer más detalles, lo que funciona en un equilibrio con los momentos de lucha contra enemigos.
Un equilibrio entre rol, acción y aventura que engancha y que, si se mantiene y se potencia en las siguientes torres (la complejidad y el tamaño de las torres irá en aumento según avancemos) hará de Pandora’s Tower uno de esos juegos al que siempre quieres jugar “sólo un poco más” y acabas jugando varias horas.