Opoona
Llega por fin el primer RPG de Wii, dispuesto a sumergirnos en el mundo de Landroll. ¿Conseguiremos acompañar a Opoona hasta el Paraíso?
- Arturo Albero
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Opoona es un juego que, desde que fue anunciado, ha sido foco de las más dispares críticas. Positivas por ser el primer RPG de estilo japonés al uso en Wii y negativas por su controvertida estética tan infantil y por haber llegado íntegramente en inglés. Pero, ahora que lo tenemos en nuestras tiendas muchos os preguntareis: ¿Qué es realmente Opoona?
La acción
Opoona es un RPG de estética futurista que nos cuenta las aventuras de tres niños de la raza Tizian (Que son algo así como los guerreros protectores del Universo) en el planeta Landroll después de que su nave se estrellase misteriosamente contra éste. Dicho planeta fue atacado hace años por un cometa que convirtió la mitad de su territorio en un nido de Rogues, que serán los demonios a los que nos enfrentemos durante el juego. Un planeta que salvar, un misterioso accidente… La acción está servida.
Llama la atención que, tras despertar después del accidente, lo primero que hagan los Landrolitas es ponerte a trabajar. Sí, Opoona, un niño de aparentemente unos doce años, es puesto en el mercado laboral en menos que canta un gallo. A partir de ese momento, se nos irán encargando misiones en las diferentes Cúpulas (que son algo así como las ciudades del juego) e iremos de esta forma introduciéndonos en las quehaceres del planeta y, de paso, en la trama. Y es que, si un problema tiene Opoona es que su historia se desarrolla de una manera demasiado lenta, llegando a agobiar en las primeras 6 horas de juego, tras ver que no sucede nada realmente relevante. Después empieza a coger carrerilla pero el propio desarrollo del juego, del que hablaremos más adelante, frena bastante la experiencia.
Nuestras misiones nos llevaran a conocer el detallado planeta de Landroll y, si nos dejamos perder por las diferentes cúpulas, podremos también conocer a sus habitantes y hacernos amigos de ellos. Esto, que pudiera parecer de carácter secundario, se torna fundamental para avanzar en el juego. Y para hacernos amigos de la gente tendremos que hacerles recados, hablar con ellos, hacer misiones secundarias, etc. Al final nos haremos al mundo y nos dejaremos convencer por su increíble veracidad y la buena definición de todos los personajes secundarios. Y, cuando por fin hayamos completado todos nuestros encargos, podremos disfrutar del sueño de todo Landrolita: una vida placentera en la cúpula “el Paraíso”.El Juego
Arte Piazza comentaba en las presentaciones del título que sería tan sencillo que bastaría el nunchuk para manejarlo. Esto es cierto, pero con reservas. Si bien con el mando complementario podremos realizar todas las acciones fundamentales, será mucho más cómodo ayudarnos con el wiimote, sobre todo a la hora de manejar las cámaras que, por otro lado, serán francamente malas dejándonos sin visibilidad en un sin fin de ocasiones, incluso nada más entrar a los sitios. Y en este juego, esta falta de visibilidad es más que hiriente ya que, como comentaremos más adelante, artísticamente es una de las obras más trabajadas que hay para Wii.
Por otro lado, nos presenta un sistema de combate irregular, genial en su concepto pero limitado en su ejecución. Consistirá en atacar con el Bombón, que es la bolita que flota sobre la cabeza de nuestro protagonista, como si fuera un tirachinas, pudiendo hacer que coja diferentes curvaturas según estiremos de él. Esta acción se controlará solamente con el joystick analógico del nunchuk y está perfectamente bien implementada. No es tan brillante la ejecución de las habilidades ni las selecciones de blancos, que se pueden hacer caóticas por la velocidad a la que se desarrollan los combates, siendo más efectivo terminar el combate cuanto antes usando los bombones que hacer uso de las habilidades. Un fallo que limita mucho el juego, desde luego. Cada personaje, además, tendrá una barra de energía que decidirá cuando pueden atacar. Los ataques podrán gastar más o menos energía según estiremos del bombón. Además, los combates tendrán que acabar antes de 2 minutos, o saldremos derrotados. Una cosa buena es que ser derrotado no implica game over, sino que iremos al último punto de guardado y, tras pagar una módica suma de dinero, podremos continuar nuestra aventura. Los combates serán aleatorios.
Las misiones de las que dispondremos las tendremos que solicitar en los centros de administración de licencias (cada trabajo dispondrá de una licencia distinta) y serán muy variadas, desde atender en un restaurante de comida rápida hasta convertirte en una estrella del cine. Además, como ya adelantábamos antes, habrá misiones de este tipo que serán necesarias para la trama e, incluso, tendremos que hacer algunas escogidas arbitrariamente por nosotros para avanzar en según qué ocasiones. Esto nos da una libertad en el desarrollo que no veíamos desde los tiempos de SNES y, claro, le suma dificultad al asunto, ya que a veces estaremos perdidos (por suerte, con la gran cantidad de misiones secundarias que hay, siempre habrá algo que hacer).
Las ciudades son grandes y, al principio, algo liosas pero acabaremos acostumbrándonos a ellas, ya que no hay demasiadas y tienen unos cartelitos que nos ayudarán a guiarnos. Eso sí, el mapa del que dispondremos es algo escaso. También tendremos un banco, una tienda en el menú, una televisión, etc. Vamos, entretenimientos por todos lados que le darán vida a un planeta muy bien desarrollado. En el otro lado de la balanza tendremos la floja historia, de desarrollo muy lento y que, aunque tiene sus puntos emocionantes, se quedará escasa.
El Diseño
Uno de los puntos más controvertidos de Opoona es su infantil diseño, con unos protagonistas muy alejados de los típicos “chulo con pasado atormentado”, “chica mona y pija con una gran misión en la vida” y un largo etc. Claro, no tardaron en lloverle críticas en ese aspecto, incluso había gente que no lo consideraba RPG por ello. Pero, una vez que te pones a jugarlo, te das cuenta de que a nivel artístico es un juego sencillamente genial. La música del principio ya irradia excelentes sensaciones y se mantendrá rayando un nivel altísimo durante todo el juego. Pero si hay algo que destaque en Opoona son los escenarios de Landroll, cuidados hasta el mínimo detalle y con una factura artística digna del mejor juego de Wii. Podremos quedarnos embobados mirando el cielo, o echándole una ojeada a las montañas, ya que son preciosas. Sin duda, a título personal, son de los mejores escenarios que he visto en un RPG. Sin embargo, todo el trabajo artístico de los escenarios se ve tristemente empañado por unas cámaras pésimas que apenas te dejan ver a dos palmos de distancia del personaje y que, para colmo, no siempre serán manejables. Una verdadera pena.
Otro punto negativo es que no hay voces ni nada que se le parezca, lo que hará que los personajes pierdan un poco de fuerza. Sin embargo, a nivel general, estemos ante un juego visual y sonoramente precioso.
Conclusiones
Opoona nos deja un sabor agridulce. Aparte de venir íntegramente en inglés, nos encontramos ante un
título irregular, genial en su concepto pero que falla en su ejecución. Un sistema de combate que no acaba de cuajar, unas cámaras pésimas y una historia que se desarrolla lentísima contrastan con la genial ambientación, el espléndido diseño de los personajes, la variedad de misiones secundarias para realizar y el sobresaliente acabado artístico de los escenarios y los temas musicales. Podría haber sido un juego sobresaliente, pero se nos queda sencillamente en un buen juego, muy recomendable para todo aquel que tenga ganas de disfrutar de buenos RPG de estilo japonés en Wii.Puntos positivos:
-Muchísimas y muy variadas misiones secundarias
-La ambientación y los personajes, muy elaborados.
-Unas melodías geniales que se adaptan a la perfección.
-Seguramente, uno de los mejores trabajos de diseño de escenarios visto en un RPG.
Puntos negativos:
-Las cámaras, completamente pésimas.
-Un sistema de combate bueno que no acaba de cuajar.
-La historia tiene un desarrollo excesivamente lento.
-Llega tarde y en inglés.
Veredicto
Un muy buen RPG que parte de una idea genial empañada progresivamente por los distintos errores que lo alejan del sobresaliente.



