Lo terminé ayer, y este juego necesita un psiquiatra. Tiene una dirección completamente defectuosa, o novata, o incompetente. Y recalco la dirección del juego, porque cada uno de sus apartados es una maravilla, pero la estructura del mundo y los objetos es tremendamente irritante.
Hay un montón de cosas en el juego que te impiden un avance placentero y que incluso entorpecen mecánicas que funcionan bien, quedándose a medio explotar por el jugador. El dinero básicamente se consigue en un minijuego absurdo, prácticamente una lotería, piedra papel tijera. Tócate los huevos. Puedes rascar algo porque en la primera ronda te lo chivan los de la puerta, pero el premio gordo es una loto. Y qué demonios, que te chiven no puede ser jamás una mecánica de juego.
Las cartas están mal. Su uso en jefes importantes muchas veces es imprevisible deducirlo, con lo que, aunque intuyes el momento adecuado de soltar la carta gorda, a veces no sabes cuál es. La carta gorda en ocasiones debes usarla dos veces "seguidas" (una o dos pantallas después), con lo que si no la tienes, toca salir, comprar la carta y repetir. Lo malo del uso indescifrable es que muchas veces tienes miedo de usar tal o cual carta por si fallas y te la piden luego y a repetir. Sal, compra la carta, repite el nivel. Pero tranquilos todos, que el juego tiene un sistema estupendo para evitar eso, y es CHIVARTE QUÉ NECESITAS Y DÓNDE LO NECESITAS a cada momento. Pero, no sé, creo que dije que que te chiven no puede ser jamás una mecánica de juego.
Se cargan toda estrategia contra los jefes. Da igual tu mazo ahí, llevas tres o cuatro cartas random y ya, a esperar EL MOMENTO de lanzar la carta de objeto, y ganas. Podrían haber puesto el uso de la carta como opcional, carta cheto, bravo, la adivinaste, le quitas media vida. Y si no la adivinas, pues te curras la estrategia y el mazo, a la antigua.
Las estrellas están mal puestas. Mal, mal, mal, mal, MAL. No puede ser, NO PUEDE SER, que una pantalla tenga dos o tres estrellas y estén JUNTAS. Una al lado de la otra. Ni ruta alternativa, ni puzle ni hostias. Haz la pantalla, coge la estrella, sal, entra, haz la pantalla, coge la estrella, sal, entra, haz la pantalla, coge la estrella, sal. ¿QUÉ ES ESTO? Y esto es así en 37 de los 40 niveles.
No es tan así, perdonad. Sí hay alguna ruta alternativa, sí. Dos o tres veces, la hay. QUE NO LLEVA A NINGÚN SITIO. Trolleo puro. Jaja, te jodes, estás al principio de la pantalla, repítela entera y toma el otro camino. GREIT.
El juego te anima muy fuerte a no completar los extras como el museo, en el que tienes que entregar tus cartas, entre ellas las de objeto que son únicas y caras de recomprar para que, oh vaya, la necesites a la siguiente pantalla y tengas que salir, volver al pueblo, comprar, volver a la pantalla y repetir. Baravo. O las de personaje, que no son esenciales pero no pueden comprarse y salen muy de higos a peras, especialmente en ciertos enemigos que no se prodigan mucho.
En fin, un trabajo tremendo en lo audiovisual, en los textos, divertidísimos, en el combate... Pero que se empeña en torpedearte la partida, obligarte a repetir constantemente las cosas sin ton ni son.
Muy muy olvidable, muy poco recomendable. Un juego que podría haber sido diez veces mejor habiéndose mirado alguna de estas cosas, que son de base.