Donavitch escribió:En la americana estuvieron Jools Watsham con Treasurenauts y Moon Chornicles, Sean Velasco con Shovel Knight, Tyrone Rodriguez con 1001 Spikes, y un pavo de VBlank hablando de Retro City Rampage, además de Child of Light y un par de pantallazos en fondo blanco con títulos variados para la eShop.
Aquí tuvimos a Shibata con un croma.
No hubiera hecho falta invitar a peña para que hable de su libro, pero sí hablar de los libros en general. Tampoco entiendo esa ausencia tan alucinante. Creo que la diferencia es el señor que está en NOA, que ya parece no ser Reggie o por lo menos está desaparecidísimo (y que siga así unos cuantos lustros o siglos), me refiero a ese señor que habla de los indies y de la apertura y que ha salido en algunas noticias, vamos, que ha hecho lo que debía. En NOE debe ser que piensan que ya veremos la de NOA o que no cayeron en que podían meter otros contenidos.
psycotic escribió:Yo creo que no vemos nada porque todo está verdísimo. Y con verde no me refiero al Mario del E3, si no a tres fotos de Yoshi y un letrero de FE.
Seguro que con la HD han tenido problemas, seguro, pero de haber tenido 15 equipos trabajando, se iría haciendo un cuello de botella de juegos que a estas alturas se debería traducir en pocos lanzamientos pero muchos anuncios. Si no hay anuncios, yo apuesto a que es porque hasta hace cuatro días tenían a cuatro trabajando en la consola. Cuando han terminado de impulsar a 3DS han empezado a trabajar con WiiU, lo que significa que la mayoría de equipos no llevan más que un puñado de meses con la sobremesa.
O sea que cuando hablaron de que podían haber enseñado algo de ZeldaWiiU fue como lo de la acuarela del ZeldaSS pero sin acuarela, es decir, un salir del paso para que te calles. Cuando llegaron a Japón le dieron unos latigazos a Aonuma y a los diseñadores e ilustradores al grito de "pintad, malditos pintad" (en japonés, claro). Me queda claro.
A ver si se desatascan que aunque tengan mucha pasta en el banco, no puedes descuidar el negocio, a ver si se van a gastar los ahorros como dilapida un heredero rico la fortuna de su padre sin atender a los negocios.