Lo más significativo del
artículo de Pantxo es que hacía una referencia al estado prematuro de la consola, por ejemplo, con un sistema operativo que iba a pedales y que a mí me colgaba la consola todos los días, hasta el punto que en Revogamers algunos me recomendaron acudir al servicio técnico. Señores, esos cuelgues se acabaron meses más tarde con la actualización, así que se debían al sistema operativo.
Me da vergüenza ajena el lanzamiento que ha tenido la consola, no solo por el lanzamiento en sí, que el primer día tenía un puñado de juegos, dos flojos de Nintendo y varios
ports tardíos de PS360, sino por lo ya mencionado en el párrafo anterior relativo al sistema operativo y, sobre todo, por cómo han falseado los lanzamientos de nuevos juegos. A esto sumemos que la mercadotecnia ha sido nefasta. Soy nintendero desde que soy un crío con una Super Nintendo y pensé, como millones de personas más, que Wii U era un accesorio de Wii. Una tableta en la mano y las palabras "esto es Wii U" lo explican. Para empeorar las cosas, en las siguientes ferias y campañas publicitarias que se sucedieron no se hizo ningún hincapié en un cambio generacional, más bien lo contrario, explicando "esto no lo podías hacer en Wii". La continuidad de la que ya alerté en cuanto supe el nombre de la consola no auguraba nada bueno. Nintendo se sentó y nos dijo que esto es como Wii pero mejor. La gente no quería oír eso. En este último E3 ha sucedido algo parecido con algunos de los juegos presentados, por lo que aún le queda un largo trecho para recuperar todo el terreno perdido y, sobre todo, desaprovechado.