Hay muchos factores que influyen en un primer semestre dantesco para el catálogo y las ventas de Wii.
1) Nintendo hace voto de silencio de enero a mayo. No anuncia nada, no deja que nadie anuncie nada y tira de catálogo antiguo.
2) Nintendo, ahora sí, cuenta con competencia directa. Kinect y Move están ahí fuera y era de esperar que se quedaran con un trocito del pastel. Sobre todo Kinect, cuya apuesta es algo diferente a la de Wii, no como Move, ha sabido venderse de maravilla (creo que ya llevan 10 millones).
3) El lanzamiento de 3DS está centrando casi todos los esfuerzos de Nintendo.
4) Después de 4 años, creo yo, por fin está quedando patente el agotamiento tecnológico de Wii. No soy un graphic whore, pero sí he creído siempre que Nintendo se quedó corta con lo que Wii podía hacer. No sólo eso, sino que las thirds están mano sobre mano, pasando de cuidar esos detalles en sus juegos. Creo que por fin, a ojos del gran público que ahora ha descubierto los sensores de movimiento en las HD, Wii comienza a mostrarse como un aparato desafasado.
Como siempre, Nintendo se lo está callando todo para el E3, donde anunciará dos pepinazos para Wii, pondrá fechas a Xenoblade, Last Story y Zelda y mostrará el New Super Mario Bros 3D.
¡Ah! Y los primeros detalles de la nueva consola de sobremesa.