CSI: Pruebas Ocultas
Las pruebas no mienten
- Javier B. Corpas
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Hablar de CSI es hablar de uno de los fenómenos televisivos de mayor éxito de los últimos años a nivel mundial. No en vano lo que empezó como una serie de trama criminalística derivó en tres series hermanas, cada una centralizada y enmarcada en una ciudad norteamericana diferente con sus toque distintivo. Además la producción de Jerry Bruckheimer puede presumir de tener una película propia y una buena colección de adaptaciones a videojuego en tiempo récord.
De las tres series resultantes la mas aclamada y respetada es la original. Grissom y compañía ganan en carisma a todos sus colegas de Miami o NY. No es de extrañar que a la hora de poner cara a un producto basado en la franquicia se opte por el equipo de Las Vegas.
Tras varios acercamientos al mundo del PC y con alguna adaptación previa en otras consolas, nos llega ahora a Wii CSI: Pruebas Ocultas, título que ya apareciera en XBOX 360. A un servidor no deja de parecerle paradójico como un juego que se inspira en un mundo tan meticuloso y preciso puede estar tan descuidado.
El juego ni aporta nada nuevo ni presenta un formato sólido. En CSI: Pruebas Ocultas nos ponemos bajo la perspectiva de un nuevo miembro del equipo de Grissom. Guiado por sus ayudantes deberemos resolver una serie de casos con la ayuda de las más modernas tecnologías en el campo.
De entrada se nos ofrece un tutorial para hacernos con el control y el sistema de juego. Un ejercicio sencillísimo que nos sirve para familiarizarnos con las herramientas de trabajo que podremos utilizar en pos de la resolución de cada caso. Deberemos usar el Wiimote a modo de cursor y registrar cada rincón del escenario en busca de pruebas. Cuando demos con alguna el cursor se convertirá en un maletín verde. Señal de que podemos interactuar con el objeto. Al hacerlo tenemos a nuestro alcance un maletín con diferentes utensilios, pero no podremos utilizar la que queramos, si no que la CPU nos dejará utilizar la apropiada en cada caso. O como mucho al usar una inapropiada se nos propondrá que probemos de nuevo. Esto se agradece al principio ya que podemos ir un poco perdidos, pero a lo largo del juego (aunque de largo tiene poco), echaremos en falta la posibilidad de equivocarnos y tener que buscar nuevos planteamientos, o tener que buscar más pruebas o que el caso no se pueda resolver si lo hacemos mal por haber contaminado alguna prueba. Sin duda sería un factor que no sólo incrementaría la dificultad del título sino que lo haría infinitamente más interesante.

Una vez tenemos las pruebas recogidas deberemos ir al laboratorio a analizarlas. En esta estancia contamos con diferentes utensilios para comparar muestras de ADN, tejidos, huellas dactilares.. Tendremos que cotejar las muestras halladas en las escenas de los crímenes y compararlas con las de las base de datos del departamento o con otras pruebas vinculadas al caso. En todo caso, tanto en la recogida de pruebas como en su análisis, comprobamos que la mecánica se cierne en un simple ensayo y error. Si no acertamos a la primera es solo cuestión de volver a probar y siempre podemos pedir una pista a nuestro compañero. El juego sólo nos pide paciencia y observación. A medida que la investigación vaya avanzando podremos solicitar a Brass, el jefe de policía, ordenes de arresto o de registro hasta dar con el culpable.
El juego se puede terminar perfectamente en menos de diez horas, son muy pocos los casos a resolver y el único incentivo a la hora de rejugarlo es el de aumentar nuestro rango y conseguir más logros, con los que desbloquear material adicional.
Técnicamente el juego es muy pobre, los escenarios cumplen mostrándose muy simples y pequeños. No podemos movernos con libertad por ellos, tan sólo ir de lado a lado y mirar arriba y abajo si la ocasión lo permite. Los personajes y sus animaciones son sencillamente desastrosas. Cada miembro de los CSI se parece a su alter-ego en la pequeña pantalla, y aunque algunos están mejor logrados que otros no se puede decir que sean mas que reconocibles. Las texturas son sencillamente inexistentes, el juego muestra un acabado frío y desfasado, al que no ayuda una gama de colores pobre. Además al irnos de un escenario a otro los tiempos de carga son muy acentuados sin tener necesidad dada la poca cantidad de datos a cargar cosa que hace que la espera sea doblemente larga.
Lo mejor del juego es sin duda el apartado sonoro, y no por los efectos de sonido, sino por el doblaje realizado. CSI: Pruebas Ocultas nos llega traducido y doblado al castellano, interpretado de forma notable por los mismos actores que prestan sus voces a la serie original y se nos da la posibilidad de saltarlos si no queremos escucharlos enteros o si por contra se trata de lineas ya escuchadas con anterioridad. El punto negativo es que en muchas ocasiones cuando el dialogo está llegando a su final, el audio se corta de forma repentina dejándonos sin oír las últimas palabras.
Como ya se ha mencionado el juego en sí es corto. Una mayor cantidad de casos a resolver habría sido de agradecer, no obstante el argumento y el devenir de los acontecimientos en alguno de ellos es bastante interesante, cosa que nos mantiene firmes ante la pantalla en pos de resolver el misterio. Hay que decir también que no es así con todos, algunos son muy previsibles de entrada.
Nos encontramos con un producto pobre que vive de la fama de la serie en la que se basa. Un juego simple, sencillo, corto y lineal como pocos. Pobre en su ejecución y de exigencia escasa para los jugones mas avezados. Un juego que abusa exageradamente del ensayo y error sin aportar nada. Sin olvidarnos que los CSI aparecen a modo de mera presencia ya que poco aportan a la experiencia. Y uno de los puntos más graves es que el mando de Wii queda total y bochornosamente desaprovechado en un juego como este en el que podría haber dado muchísimo más de sí, porque se usa exclusivamente como cursor. Un título en el que lo más salvable es el doblaje y la trama de algunos casos.
Veredicto
Para sabuesos de pura cepa y seguidores acérrimos de Grissom y compañía, para todos los demás que busquen un juego en el que resolver un crimen que se olviden de éste y se compren un Cluedo.
